Macarrones con setas y jamón
Una receta casera que combina la sencillez de un buen plato de pasta, el sabor umami de las setas, la nota salada del jamón y una salsa de tomate casera. Un plato completo y relativamente fácil de preparar.
Ingredientes
Instrucciones
Hacemos un pequeño corte en forma de cruz en la base de los tomates. Los escaldamos en agua hirviendo durante 1-2 minutos. Los retiramos y, cuando se hayan enfriado lo suficiente como para poder manipularlos, les quitamos la piel. Los partimos por la mitad, retiramos las semillas y los cortamos en cubitos pequeños. Reservamos.
En una sartén amplia o cazuela, calentamos el aceite de oliva a fuego medio. Añadimos la cebolla picada y el tocino o panceta. Sofreímos lentamente hasta que la cebolla esté transparente y el tocino haya soltado su grasa y esté doradita. Subimos el fuego, añadimos las setas troceadas, salpimentamos y las salteamos hasta que pierdan el agua y empiecen a dorarse.
Incorporamos el jamón picado y los dados de tomate. Bajamos el fuego y dejamos que todo se cocine junto durante unos 15-20 minutos, hasta que las setas estén tiernas y el tomate se haya integrado, formando una salsa rústica y espesa.
Mientras se hace la salsa, ponemos a hervir abundante agua con un buen puñado de sal en una olla grande. Cuando hierva a borbotones, añadimos los macarrones y los cocemos siguiendo las instrucciones del paquete para que queden "al dente" (firmes al morder). Apartamos 1 taza del agua de cocción.
Escurrimos bien los macarrones y los añadimos directamente a la sartén con la salsa de setas. Mezclamos todo a fuego medio durante un minuto, añadiendo un par de cucharadas del agua de cocción que habíamos reservado.
Servimos los macarrones con setas bien calientes, espolvoreando por encima el queso rallado justo en el momento de llevarlos a la mesa.
Cocina sostenible
La piel y las semillas del tomate que hemos retirado se pueden usar para enriquecer un caldo de verduras casero. ¡En la cocina consciente, nada se tira!
Notas
Escaldar los tomates ayuda a pelarlos fácilmente.
El almidón que contiene el agua de cocción ayuda a ligar la salsa y darle una textura más cremosa. Al añadir un poco de ese agua a la salsa, se adhiere a la pasta de maravilla.
Lo mejor es utilizar setas de temporada y de productores locales. No solo se apoyar la economía de la zona, sino que el sabor será infinitamente superior. Si no es temporada, las setas secas (hidratadas en agua tibia) o las congeladas son una excelente alternativa. Incluso se pueden usar setas o champiñones en lata, enjuagados y escurridos.
El tomate fresco puede sustituirse por tomate de lata (tendrá que cocinarse un poco más) o por un poco de salsa de tomate, si ya está hecha.
Variaciones
Para una opción sin carne, simplemente se omite el jamón y el tocino, y se añaden más setas. Se puede potenciar el sabor umami añadiendo un chorrito de salsa de soja o unas gotas de aceite de trufa al final.
Justo antes de servir, puedes espolvorear un poco de perejil fresco picado por encima. Aportará un contrapunto de color y frescura que equilibra la riqueza del plato.
Origen
En otros tiempos, esta receta se hacía con manteca de cerdo en vez de aceite de oliva. Siempre se puede volver a los orígenes. También se puede mezclar la pasta recién cocida y escurrida con un poco de mantequilla antes de añadirla a la salsa.