Recetas con sal

Lista de recetas que contienen sal como ingrediente.

Relleno de pasas y piñones

Este relleno combina carne de cerdo con frutos secos, fruta pasa y un poco de jerez, algo clásico de la cocina festiva que funciona igual de bien dentro de una pieza de cerdo deshuesada que cocinado aparte, en forma de rulo, bajo el propio asado. La grasa que suelta la carne mientras se hace en el horno cae sobre el relleno y lo va dorando, así que el resultado sabe a mucho más que la suma de sus ingredientes. También sirve para rellenar un pavo o un ganso pequeño, si se prefiere darle ese uso.


Patatas guisadas (receta básica)

Las patatas guisadas han sido durante generaciones la comida diaria en buena parte de los hogares. Un plato único, sabroso y reconfortante, hecho sin prisas en cazuela o puchero de barro. Esta es la versión básica, la que sirve de punto de partida para todas las demás. Se hace con un poco de carne de vaca, pero admite casi cualquier acompañamiento, ya sean costillas, chorizo, despojos, albóndigas, legumbres, arroz, verduras o setas, siguiendo exactamente el mismo proceso. Lo que no cambia nunca son tres gestos: rehogar bien la patata antes de mojarla, cascarla en lugar de cortarla y majar el ajo con perejil y comino. De ahí sale el caldo espeso y perfumado que define el guiso.


Calabaza y lentejas guisadas

Un guiso de cuchara sin carne que gana con las horas: si se prepara la víspera, al día siguiente está mejor. La calabaza se asa aparte, a horno fuerte, para que caramelice por los bordes y no se deshaga dentro del caldo; mientras tanto se hace un sofrito lento de cebolla, apio, ajo y tomates secos que da al guiso un fondo dulce y salado a la vez. Las lentejas aportan cuerpo, el kale negro un punto amargo que equilibra, y el cilantro molido un aroma cálido que recuerda a las cocinas del Mediterráneo oriental. Se sirve en cuenco hondo, con pan al lado.


Ensalada de higos, nueces y queso azul

Una ensalada de inspiración italiana, perfecta para las tardes templadas de septiembre, cuando los higos están en su mejor momento. Es de esas recetas que parecen sacadas de un restaurante y, sin embargo, se montan en diez minutos sin encender apenas el fuego. El juego está en el contraste: la rúcula ligeramente picante, la dulzura carnosa del higo maduro, el punto salado y cremoso del queso azul y las nueces tostadas con miel, que aportan el crujido. Un chorrito de vinagreta con mostaza lo une todo. Sencilla, vistosa y con ese aire mediterráneo que da gusto llevar a la mesa.


Brochetas de salmón teriyaki con pimiento

Las brochetas de salmón teriyaki con pimiento verde son un plato vistoso, sano y muy fácil. El salmón se adoba en una salsa teriyaki dulce y brillante, se ensarta en brochetas y se hace al grill en pocos minutos. Queda jugoso por dentro y glaseado por fuera. El resultado es fresco, aromático y lleno de matices asiáticos.


Laksa de gambas

Laksa de gambas es una sopa de fideos originaria de la comunidad peranakan (nyonya) de Malasia y Singapur, donde confluyen la cocina china y la malaya. Su alma está en el rempah, una pasta de especias que aporta el color anaranjado y el fondo profundo y ligeramente picante que distingue a un buen laksa de un simple curry con fideos. Esta versión presenta un rempah simplificado, pensada para el día a día, pero que respeta los ingredientes que de verdad definen el sabor: cúrcuma, hierba limón, chile y ese punto umami que tradicionalmente aportan la gamba seca o la pasta de gamba fermentada.


Bacalao en sartén con cebolla y lima

Los lomos de bacalao en sartén con cebolla y zumo de lima son un plato ligero y muy fácil. El pescado se pasa por harina y se dora en la sartén. Después llega la cebolla y un buen chorro de lima. Todo se hace junto, tapado, hasta quedar jugoso y aromático. El resultado es fino, cítrico y lleno de sabor. Es una receta perfecta para el día a día. Se prepara en poco tiempo y no necesita muchos ingredientes.


Atún con costra de sésamo y salsa fresca

El atún con costra de sésamo y salsa fresca es un plato ligero, vistoso y muy fácil. El atún se cubre de sésamo y se sella a fuego fuerte. Queda dorado por fuera y rosado por dentro, jugoso y tierno. Lo acompañamos de una salsa fresca de tomate, pepino, cebolla roja, guindilla y hierbas. El resultado es limpio, cítrico y lleno de sabor.

 


Papillote de pescado con zanahorias

El papillote de pescado con zanahorias es un plato ligero, sano y muy fácil. El pescado se cocina dentro de un paquete de papel, con su propio vapor. Así conserva todo su jugo y su sabor. Lo acompañamos de cebolla y zanahoria, cocidas con miel y un toque de canela. El resultado es fino, aromático y lleno de matices.

Es una receta ideal para el día a día. Se prepara en un momento y ensucia muy poco. Aquí te la contamos paso a paso, con frases claras y sencillas.


Chuletas de cordero con salsa de puerros y vino

Las chuletas de cordero con salsa de puerros y vino son un plato de fiesta fácil y rápido. El cordero se dora en mantequilla, quedando tierno y sabroso. Lo bañamos con una salsa cremosa de puerro, nata y mostaza, ligada con un chorrito de vino blanco. El resultado es meloso, aromático y muy lucido.


Sopa de macarrones

La sopa de macarrones es un primer plato sencillo y reconfortante, de esos que aparecen en los recetarios de toda la vida. Une la pasta corta con un buen caldo y un toque de tapioca que aporta cuerpo y suavidad. Es una sopa sencilla, ideal para una cena ligera o para abrir una comida familiar, rematada con queso rallado que se funde con el calor del caldo.


Ensalada de endibias con aliño de nata al cabrales

Esta ensalada es un entrante fresco y elegante, en el que el amargor característico de las endibias se suaviza con la textura tierna de los espárragos y una salsa cremosa de queso azul asturiano. El contraste es lo que la hace memorable: hojas crujientes y ligeramente amargas, espárragos jugosos y un aliño potente, salado y untuoso. Es un plato ideal como primero ligero o como aperitivo lucido para una comida especial.