Bocaditos de queso
Un aperitivo delicioso porque el queso y la cerveza hacen buena pareja.
Instrucciones
Si el queso tienen líquido, como la mozzarella fresca, lo secamos muy bien con papel de cocina para que no suelte agua al freírlo.
Preparamos un tazón con la masa y calentamos el aceite a 180ºC en una sartén honda o en la freidora.
Vamos sumergiendo los trozos de queso en la masa, de forma que se cubran bien, y friéndolos por tandas hasta que se doren, 2-3 minutos por cada tanda.
Retiramos el queso del aceite con la espumadera y lo dejamos sobre papel absorbente un minuto para eliminar el exceso de aceite.
Servimos los bocaditos de queso bien calientes.
Notas
Estos bocaditos se pueden preparar con varios tipos de queso, pero hay que considerar la textura y el punto en el que se funden para que no se deshagan completamente al freírlos.
Algunos quesos que se funden fácilmente pueden congelarse durante 20-30 minutos antes de rebozarlos y freírlo. Así da tiempo a que el rebozado se dore sin que el queso se deshaga.
Los quesos blandos como el brie o camembert no se pueden freír sin congelar.
Los quesos rallados o muy cremosos, como la torta del Casar, el ricotta o el queso crema, no se pueden freír. El queso de Burgos fresco es demasiado húmedo.
El cabrales o los quesos azules muy curados tienen un sabor demasiado fuerte y se funden demasiado rápido, no son recomendables para esta receta.
Limpiar mientras se cocina
La cerveza restante puede usarse con un poco de bicarbonato para limpiar residuos de harina de la encimera (se mezcla un poco y se frota con un trapo o una esponja)
El papel absorbente que se usa para secar el queso puede servir para limpiar salpicaduras de aceite antes de desecharlo.
Variaciones
La masa se puede sazonar con sal, pimienta, orégano, pimentón, ajo en polvo o cualquier otra hierba, especia o condimento que apetezca.