Budín de pasta y queso
Fácil de preparar e irresistiblemente deliciosa, esta receta produce un plato reconfortanta que se convertirá en un clásico. El resultado es un budín dorado y muy sabroso, perfecto para cenas familiares o reuniones informales.
Ingredientes
Instrucciones
Calentamos agua con sal en una olla y hervimos la pasta con la cebolla y el pimiento hasta que la pasta esté lista, unos 10 minutos. La escurrimos y la volvemos a poner en la olla.
Calentamos el horno a 175-180ºC. Engrasamos una fuene de horno con mantequilla o con aceite.
Mezclamos la mitad del queso rallado con la pasta. Mezclándolos cuidadosamente a fuego lento hasta que el queso se funda. Incorporamos la leche evaporada y el huevo batido.
Ponemos la mezcla de pasta, queso leche y huevo en la fuente engrasada. Metemos la fuente en el horno y dejamos que se cocine hasta que el budín cuaje, aproximadamente 25 minutos.
Cuando el budín esté listo, lo retiramos del horno y dejamos que repose durante 10-15 minutos. Lo cortams en porciones y lo servimos caliente.
Notas
Se recomienda hervir los macarrones con cebolla y pimientos picados para darle más sabor y que el plato sea más nutritivo.
Conviene que la pasta no se cueza de más y quede al dente para que mantenga la textura cuando el budín se hornee.
La mezcla de pasta y queso debe distribuirse uniformemente en la fuente para que el budín se haga por igual. Dejar que se enfríe durante 10-15 minutos después de salir del horno permite que se asiente y sea más fácil cortarlo.
Variaciones
Este budín suele hacerse con un queso cheddar fuerte porque le da buen sabor, pero se pueden usar otros quesos. Un queso gouda o Monterey Jack le dan más cremosidad, una mezcla de queso crema y parmesano también lo hacen más cremoso sin renunciar al sabor.
Para aumentar la cantidad de proteínas, se puede añadir jamón cocido, pollo o atún, desmenuzados. Será un plato más sustancioso y abundante.
Se pueden añadir espinacas, guisantes, champiñones o brócoli cocidos para hacer una budin de pasta y queso con verduras.
Siempre se pueden incorporar unos jalapeños cortados en cubitos o una pizca de pimienta de cayena para darle un toque picante.
Para adaptarse a restricciones dietéticas, la pasta de trigo se peude sustituir por pasta sin gluten o el queso y la leche por alternativas veganas.