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Mermelada de arándanos azules

Preparar una mermelada casera permite capturar la esencia de la fruta de temporada, controlar exactamente que ingredientes lleva y reducir el desperdicio de alimentos.

Tarro de mermelada de arándanos con una cuchara, acompañado de una rebanada de pan con mermelada, arándanos frescos y hojas de menta sobre una mesa de madera rústica.

Ingredientes

500 gramos arándanos (arándanos azules)
250 gramos azúcar (o algo menos, egún la madurez de la fruta)
1 cucharada zumo de limón (zumo de limón fresco)
  ralladura de limón (Opcional, solo la parte amarilla para aportar un extra de aroma)

Instrucciones

Lavamos los arándanos bajo un hilo de agua fría y los escurrimos muy bien. Los ponemos en una olla o cazo de fondo grueso. Aquí tomamos una decisión de textura: para hacer una mermelada rústica, aplastamos aproximadamente la mitad de los arándanos con un tenedor o un prensador de patatas, dejando el resto enteros. Para que la mermelada tenga una textura más uniforme y fina, triturar ligeramente los arándanos con la batidora. La mezcla de frutos rotos y enteros suele ofrecer la mejor experiencia.

Añadimos a la olla el azúcar, el zumo de limón y la ralladura, si se usa. Mezclamos bien con una cuchara de madera y dejamos reposar la mezcla durante unos 15 minutos fuera del fuego. Esto permite que el azúcar extraiga los jugos naturales del arándano, creando un líquido base para arrancar la cocción sin necesidad de añadir agua.

Llevamos la olla a fuego medio. Cuando la mezcla empiece a burbujear, bajamos a fuego lento. Cocinamos destapado durante 35 a 40 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue en el fondo. Notarás que el color se vuelve más oscuro y brillante, y que el líquido va reduciendo.

Para saber si está lista, usamos la "prueba del plato frío". Antes de empezar a cocinar, mete un plato pequeño en el congelador. Cuando creas que la mermelada está hecha, saca el plato, pon una cucharadita de mermelada encima y devuélvelo al congelador un minuto. Si al empujar la mermelada con el dedo se forman arrugas en la superficie y no vuelve a unirse rápidamente, el punto es perfecto. Si sigue muy líquida, cuece 5 minutos más.

Rendimiento
1 lote
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 50 minutos
Tiempo total
1 hora

Notas

Esta receta se puede preparar con fruta congelada con excelentes resultados. Utilizar fruta congelada es una gran manera de mantener hábitos sostenibles y disfrutar de este producto todo el año. No necesitas descongelarlos previamente; simplemente ponlos en la olla con el azúcar y el limón. Tardarán unos minutos más en soltar el líquido y empezar a hervir, pero el sabor será igualmente extraordinario.

Además de servirla con pan tostado y mantequilla, hay otras formas de usarla. 

Se pueden añadir un par de cucharadas sobre un cuenco con de yogur griego natural, gachas de avena calientes (porridge) o postre de chía.

Se puede usar como cobertura rápida para una tarta de queso casera o sobre helado de vainilla.

Esta  mermelada combina maravillosamente con una tabla de quesos fuertes (como un queso azul o un rulo de cabra), o como guarnición para carnes asadas y platos de caza.

Conservación y almacenamiento

Para guardar la mermelada de forma segura, se esteriliza un tarro de cristal hirviéndolo en agua durante 10 minutos. Se vierte la mermelada aún caliente en el tarro limpio, dejando un centímetro de espacio en el borde. Cerramos bien con su tapa. Si se va a consumir en las próximas semanas, se guarda en la nevera una vez fría. Para conservarla durante meses, se debe envasar al vacío hirviendo el tarro cerrado al baño maría durante 15 minutos.

Origen

Cocina internacional

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