Merienda
Se hace entre la comida, o almuerzo, y la cena. Hay muchas opciones para satisfacer el apetito a la hora de merendar.
La fascinante historia del croissant
El croissant, o cruasán, pasó de ser un kipferl austriaco a convertirse en el símbolo de la pastelería francesa. Historia, técnicas y curiosidades.
Crema de cacao y avellana
Existe una adicción universal que une a niños y adultos: la crema de cacao y avellana. Esa textura, ese sabor profundo a chocolate tostado, es un placer difícil de resistir. Sin embargo, las versiones comerciales suelen venir acompañadas de una cantidad ingente de azúcar y aceites poco recomendables. Por eso, es bueno volver al origen y preparar una versión casera.
Churros
Hay aromas que tienen el poder de activar nuestros recuerdos más felices de forma instantánea. El olor a churros recién hechos, sin duda, uno de ellos. Nos transporta a las ferias de verano, a los desayunos tardíos de domingo o a esa chocolatería de barrio donde el tiempo parece detenerse. Los churros son una de las elaboraciones más humildes y a la vez más exquisitas de nuestra gastronomía: harina, agua y sal transformadas en oro comestible.
Tortitas de arroz (gila pitha)
Estas tortitas de arroz fritas son una pequeña maravilla de la repostería tradicional: imaginad una textura que vive felizmente entre una rosquilla densa y una galleta suave.
Su exterior es dorado y ligeramente crujiente, protegiendo un interior tierno endulzado con ese azúcar integral de caña sin refinar que aporta notas profundas a caramelo y melaza. Son el tentempié perfecto para acompañar una taza de té caliente en una tarde lluviosa o para llevar de aventura como alimento energético, ya que se conservan de maravilla.
Pepparkakor
Si la Navidad tuviera un sonido, en Suecia sería el crujido de una galleta pepparkakor. Estas finas y especiadas galletas de jengibre son son el aroma del Adviento, el centro de las reuniones familiares y un pilar de la tradición del fika (la sagrada pausa para el café sueca) durante las fiestas.
Stollen
El Stollen, o Christstollen, es un pan denso, húmedo y extraordinariamente rico, cargado de frutas secas maceradas en ron, frutos secos, especias y, a menudo, un corazón tierno de mazapán.
Hacerlo en casa es un proyecto que requiere tiempo y cariño, pero el resultado es una obra maestra que perfumará toda la casa con el aroma inconfundible de la Navidad. Es un regalo perfecto y una tradición que merece ser adoptada.
Brazo de gitano
El brazo de gitano admite muchos rellenos, de los cuales, la mermelada es el más simple.
Galletas cantucci (biscotti)
Crujientes y ligeramente dulces, los biscotti son perfectos para mojar en café, té o incluso vino dulce. Esta receta clásica italiana se hornea dos veces para lograr su textura característica.
Galletas snickerdoodles
Suaves y con notas cálidas de canela, las galletas snickerdoodles son irresistibles. Crecen en el horno y luego se deshinflan, quedando tiernas dentro y crujientes fuera.
Pastas y galletas de masa sobada
Esta receta es la base para hacer una gran variedad de pastas y galletas. Se pueden añadir una gran variedad de ingredientes.
Galletas de harina atta
Galletas de harina integral de trigo (atta) con comino tostado, mantequilla clarificada (ghee) y un sabor entre salado y dulce.
Galletas marineras (galletas de agua)
Son galletas saladas de textura crujiente y sabor neutro, elaboradas con ingredientes muy simples: harina, agua, sal y grasa.