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Rollitos de carne picada en salsa

Un ejemplo de cocina sencilla, reconfortante y sabrosa, aprovechando los ingredientes al máximo y transformando una sencilla carne picada en un plato principal elegante gracias a un guiso lento y cuidadoso.

Es ideal para una comida familiar de domingo o para dejar preparada con antelación, ya que, como buen guiso, suele estar incluso más rico al día siguiente cuando los sabores se han asentado.

Un plato con rollitos de carne picada cortados en rodajas, acompañados de su salsa y guisantes.

Ingredientes

500 gramos carne picada (mejor carne de vaca, de pasto si e posible)
50 gramos tocino (tocino entreverado, le da jugosidad)
100 hogazas pan rallado
1 huevo (grande, batido)
2 cucharadas leche
2 cucharadas perejil (perejil fresco, picado)
1 diente ajo (picado finamente)
2 cucharadas cebolla (cebolla picada finamente)
1 cucharada harina (para la salsa, harina de trigo, y un poco más para enharinar los rollitos)
100 mililitros aceite de oliva
120 mililitros vino blanco (un vino blanco seco)
120 mililitros agua (o caldo de carne para darle más sabor)
1 hoja laurel
1 pizca nuez moscada (recién rallada o molida)
  sal (al gusto)

Instrucciones

En un cuenco grande, colocamos la carne picada junto con el tocino, el pan rallado, el perejil fresco, el ajo picado y una pizca de nuez moscada. Sazonamos al gusto. 

Comenzamos a mezclar y añadimos las dos cucharadas de leche y el huevo batido. Amasamos la mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la masa sea homogénea. Este paso es esencial para que los rollitos no se desmoronen luego.

Dividimos la masa en 3 partes iguales. Con cada parte, formamos un cilindro compacto o rollito, asegurándonos de que quede bien apretado.

Pasamos cada rollito por un poco de harina, sacudiendo el exceso. Esta fina capa de harina ayudará a sellar los jugos de la carne y espesará ligeramente la salsa después.

En el mismo aceite donde hemos frito la carne, añadimos la cebolla picada. La pochamos hasta que empiece a dorarse. Añadimos la cucharada de harina y la cocinamos removiendo durante un minuto para que se tueste ligeramente y pierda el sabor a crudo

Vertemos el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol unos segundos. Seguidamente, añadimos el agua (o caldo) y la media hoja de laurel. Removemos bien para disolver cualquier grumo de harina y rectificamos de sal.

Cuando la salsa rompa a hervir, introducimos de nuevo los rollitos de carne en la cazuela. Bajamos el fuego al mínimo y dejamos cocer suavemente durante unos 30 minutos. Les damos la vuelta a mitad de cocción, con mucha delicadeza para que no se rompan, para que se cocinen por igual. La salsa irá reduciendo y concentrando su sabor.

 

 Una vez hechos, pasamos los rollitos y a una fuente de servir. Retiramos la hoja de laurel de la salsa. Para conseguir una presentación de diez y una textura sedosa, pasamos la salsa por la batidora o licuadora hasta que quede fina y uniforme.

Podemos cortar cada rollito en rodajas gruesas antes de servir. Así se aprecia el interior jugoso y es más fácil de repartir. Vertemos la salsa caliente sobre los rollitos y los servimos inmediatamente.

Rendimiento
6 raciones
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 40 minutos
Tiempo total
1 hora

Notas

Este tipo de preparaciones permiten estirar la proteína animal de forma sostenible, mezclándola con pan y huevo para crear una textura suave que absorbe maravillosamente los sabores de la salsa de vino blanco. 

Si queda demasiado aceite después de freír la carne, se retira un poco para que sea más saludable, dejando solo el fondo cubierto.

Un puré de patatas cremoso es el compañero perfecto para absorber esa salsa deliciosa. Si buscas una opción más ligera, unas patatas y verduras al vapor (brócoli o judías verdes) equilibrarán la riqueza de la carne.

Si hay pan duro que ha sobrado de días anteriores, se puede rallar y aprovecharlo para esta receta. El pan casero suele dar una textura más interesante que el pan rallado industrial.

Variaciones

Se pueden hacer rollitos de carne picada con cerdo, cordero, pavo, pollo, cualquier otro tipo de carne picada o una mezcla, por ejemplo 3/4 vaca y 1/4 cerdo (hará falta menos tocino)

Para una versión sin gluten, el pan rallado se puede sustituir por pan de maíz rallado, almendra molida, o copos de maíz machacados fino. Se puede usar fécula de maíz, fécula de patata o harina de arroz para espesar la salsa.

Origen

Cocina española

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