Recetas con ternera
Chuletas de ternera en papillote
Las chuletas de ternera se cocinan una a una, cerradas en un paquete de papel con un higadito de pollo, perejil, cebolla y vino blanco. En su propio vapor quedan jugosas y tiernas, incluso la ternera lechal, que al descubierto tiende a secarse. Se pueden montar con antelación y meter en el horno en el último momento, y se sirven abriendo el paquete en la mesa, de modo que resultan un plato ideal para una comida con invitados.
Ternera enrollada
La paletilla de ternera, deshuesada, enrollada y atada, se asa a fuego lento en una cazuela tapada, con verduras, tomate y vino blanco. El vapor y las tres horas de horno la dejan tierna y jugosa, más que con un asado clásico, y el fondo de la cazuela se convierte en una salsa suave y aromática, con un toque de pimentón. Es un plato de cuchara y tenedor para una comida de domingo.
Ternera asada con vino blanco
El lomo de ternera, una carne magra y de poca grasa que al descubierto tiende a quedar seca, se asa cubierto con papel de aluminio, frotado con romero y mantequilla. El vapor lo mantiene tierno y jugoso, el romero le da un sabor delicado y el vino blanco convierte el jugo de la carne en una salsa ligera y aromática.
Jarrete de ternera guisado
El jarrete de ternera guisado es un plato principal contundente, jugoso y aromático, de los que llenan la cocina de aromas que abren el apetito y reúnen a la familia alrededor de la mesa. La pieza, dorada primero a fuego vivo y luego cocida lentamente en un caldo perfumado con verduras y vino, se vuelve tan tierna que la carne se desprende del hueso con solo rozarla. Es un guiso tradicional.
Tiras de ternera con verduras
Las tiras de ternera con verduras son un plato principal jugoso y muy resultón, en el que la carne se saltea con una selección de hortalizas de temporada y se termina con un toque de salsa de soja que aporta profundidad y ese punto de sabor tan característico. Es un guiso ligero y lleno de color, perfecto para una comida de diario con la que cuidarse sin renunciar al gusto. El calabacín, la zanahoria y el pimiento verde aportan frescura, color y una textura crujiente que contrasta con la textura de la ternera.
Lo más atractivo es su sencillez, unos minutos de cocción a fuego suave bastan para lograr una carne tierna bañada en una salsa ligera y aromática.
Filete de ternera empanado al estilo vienés
El Wiener Schnitzel es uno de los platos más emblemáticos de la cocina austriaca: un fino filete de ternera empanado y frito hasta lograr una costra dorada, ligera y crujiente. Su encanto está en el contraste entre ese rebozado aireado, casi hojaldrado, y la carne tierna y jugosa del interior. Es un plato principal contundente pero elegante, que se sirve tradicionalmente con un gajo de limón y un acompañamiento sencillo, como una ensalada fresca o una ensalada de patata.
Aunque parece un plato sencillo, la clave de un buen filete empanado al estilo vienés está en los detalles: carne bien fina, un empanado ligero y una fritura en grasa abundante y caliente que haga que el rebozado se hinche y se despegue ligeramente de la carne.
Aleta de ternera rellena en cazuela
La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria. Hará falta hilo de bramante para atar la carne.
Aguja de ternera a la jardinera
La preparación "a la jardinera" es un homenaje a la tierra. Consiste en acompañar una proteína principal con una variedad de hortalizas y verduras cortadas en pequeños trozos. Esta técnica nos permite disfrutar de un plato lleno de color, rico en texturas y, sobre todo, muy nutritivo. Cocinar este guiso requiere un poco de mimo y paciencia.
Manitas de ternera con vinagreta
Este corte, rico en colágeno natural, ofrece una textura gelatinosa inconfundible que se funde en el paladar. Al combinar esta base con una vinagreta vibrante y ácida, logramos un equilibrio perfecto en el plato.
Cocido gallego
El cocido gallego es un monumento a la cocina de aprovechamiento, donde cada parte del cerdo, junto a las verduras de la huerta gallega y las legumbres, se unen en una cocción lenta y paciente para dar lugar a un festín inolvidable.
La clave de un buen cocido gallego está en la calidad de los ingredientes y el desalado previo.
Aleta de ternera rellena
Esta aleta de ternera rellena con carne picada, panceta, aceitunas y pimiento asado y hecha en cazuela da como resultado una carne jugosa y abundante, con suficiente salsa para echar por encima.
Solomillo de ternera a la sal con salsa de puerro y queso
El solomillo a la sal es un plato para quedar bien que es bien fácil preparar. La salsa le da un sabor muy rico a la ternera que, de otro modo, podría resultar insulsa.