Fácil
Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.
Matapa
La matapa es un guiso ligero o una sopa muy espesa y verde, hecha con hojas de yuca, cacahuetes molidos y leche de coco. Es un plato rico en hierro y proteínas.
Gratinado de lentejas y puré de patata
Lentejas guisadas con verduras y un sabroso caldo vegetal hasta tener la textura de una boloñesa, todo cubierto con puré de patatas con un toque de parmesano y nuez moscada. Ideal para una cena nutritiva y completa.
Saganaki de queso
Este plato es la prueba de que la sencillez puede ser espectacular. No se necesitan más que un buen queso, un poco de harina y calor para crear una experiencia inolvidable. El secreto está en el contraste de texturas: una corteza exterior crujiente y dorada que da paso a un interior increíblemente cremoso y salado. Servido caliente con un chorrito de limón y pan de pita, es el comienzo perfecto para cualquier comida.
Cazuela de salchichas con manzana y cebolla
Hay combinaciones de sabores que son clásicos por una razón. Lo dulce y lo salado, cuando se unen en armonía, crean platos reconfortantes que nos recuerdan a la cocina de casa, a esos guisos lentos que llenan la cocina de aromas increíbles. Esta cazuela de salchichas con manzana y cebolla es un ejemplo perfecto de esa magia culinaria, un plato robusto y lleno de sabor que evoca los sabores del campo europeo.
Lángos casero
Una especie de pan frito plano, crujiente por fuera y esponjoso por dentro, que se sirve con diversos acompañamientos.
Goulash de vaca
El goulash húngaro auténtico es algo que está a medio camino entre un guiso y una sopa. A diferencia de la mayoría de los guisos, no va cargado en exceso de carne y verduras, sino que es más caldoso, aunque con el tiempo de cocción el caldo espesa ligeramente, se vuelve más denso y muy sabroso.
Sopa sarda con legumbres, verduras y pasta
La receta usa alubias, verduras de temporada y frégula, una pasta local que se parece al cuscús.
Patatas fritas (en cuadraditos o bolas)
Se fríen casi igual que las patatas cortadas en varitas, pero no del todo. La forma cambia el tiempo de cocción, la textura y el tamaño de la superficie crujiente.
Patatas fritas
Crujientes y doradas por fuera, tiernas por dentro, así son las patatas fritas cuando se hacen bien y siempre invitan a coger una más. Con el método de la doble fritura, quedan perfectas.
Masa quebrada enriquecida con queso duro
Una masa quebrada en la cual se añade yema de huevo y una mayor cantidad de grasa, sustituyendo una parte del agua que se usa para ligarla. Es ideal para tartas saladas.
Crema dulce de queso (relleno o cobertura)
Esta crema es perfecta como relleno suave para pastas o macaróns de limón, arándanos o especias.
Crema de coco (relleno dulce)
Ideal si se desea un sabor tropical. Se puede usar para rellenar macarons y otros dulces.