Arroz con higadillos de pollo
Este arroz es meloso, potente y reconfortante; una verdadera celebración de la cocina casera que lo aprovecha todo.
Ingredientes
Instrucciones
Comenzamos preparando el fondo de sabor, que es el alma de cualquier arroz. Calentamos el aceite de oliva en una cazuela. Rehogamos la cebolla en el aceite caliente hasta que se ponga translúcida.
Cuando la cebolla esté lista, añadimos el tomate a la cazuela junto con la media cucharadita de pimentón. Removemos rápidamente para que el pimentón no se queme y amargue, y dejamos que el conjunto se fría suavemente hasta que el tomate haya perdido su agua y el sofrito tenga un color rojo intenso y brillante.
Incorporamos los higadillos de pollo a la cazuela con el sofrito y rehogamos todo junto durante unos minutos. Queremos que la carne se selle y se impregne bien de los sabores del tomate y la cebolla.
Machacamos el ajo junto con las hebras de azafrán, si se usan, y un poco de sal. Desleímos esta pasta con un poco de agua caliente y la incorporamos al sofrito.
Medimos el volumen del arroz (una taza, por ejemplo) para calcular el agua exacta. Añadimos dos veces y media el volumen de agua caliente sobre el guiso. Probamos el caldo y rectificamos de sal si es necesario. Subimos el fuego y dejamos que rompa a hervir con alegría.
En ese momento, esparcimos el arroz por toda la cazuela, repartiéndolo bien y esperamos a que el caldo vuelva a hervir. A partir de aquí, bajamos el fuego a potencia media y dejamos cocer destapado durante unos 15-18 minutos.
Pasados los 15 minutos, probamos el grano; debe estar cocido pero con un puntito de resistencia en el centro. Retiramos la cazuela del fuego, la tapamos con un paño de cocina limpio y dejamos reposar el arroz durante 5-10 minutos.
Notas
Es importante no remover el arroz para no romper el grano y evitar que suelte demasiado almidón antes de tiempo.
Este plato es contundente y lleno de carácter, por lo que no necesita muchos adornos; se puede decorar con perejil fresco.
Basta una ensalada para completar la comida.
Variaciones
Se pueden añadir otras verduras al arroz como guisantes, zanahorias o judías verdes.
Este plato se puede hacer con una mezcla de arroz y quinua, 2 partes de arroz por 1 parte de quinua perlada. La quinua perlada se cuece en el mismo tiempo que el arroz.
Para aprovecharlo todo, se pueden usar los menudillos (higadillo, corazón y molleja) del pollo.