Flan de piña
Un postre clásico que combina la suavidad sedosa del flan con el toque tropical y refrescante de la piña. Este flan tiene una textura cremosa y caramelo que realza el contraste entre la acidez de la fruta y la dulzura del azúcar
Ingredientes
Instrucciones
Hacemos caramelo con 3 cucharadas de azúcar y 1 cucharada de agua. Lo repartimos entre moldes individuales para flan, inclinándolos para cubrir bien las paredes y el fondo. Los dejamos aparte.
Ponemos el zumo de piña, el resto del azúcar y el ron (si se usa) en un cazo a fuego medio. Los llevamos a ebullición y dejamos que hiervan 6-8 minutos para que se reduzcan y espesen un poco. Aparamos el cazo del fuego y dejamos que el almíbar de piña se enfríe.
Batimos los huevos en un cuenco e incorporamos el almíbar de piña templado, mezclando bien. Repartimos la crema de piña y huevo entre los moldes que habíamos preparado. Los tapamos con papel de aluminio.
Colocamos los moldes dentro de una bandeja con agua caliente (baño María) y los cocemos en el horno a 180 °C (350 °F) durante 50–60 minutos o hasta que el flan haya cuajado y al insertar un palillo, este salga limpio.
Dejamos que los flanes se enfríen, quitamos el papel de aluminio y los metemos en el frigorífico hasta que estén bien fríos. Cuando llegue el momento, desmoldamos los flanes de piña y los servimos en platos individuales.
Se puede hacer un único flan en un molde grande. Necesitará un poco más de tiempo en el horno.
Notas
Su elaboración es sencilla. El baño maría garantiza una cocción uniforme y evita que se formen burbujas, mientras que la mezcla casera de piña, huevos y almíbar se transforma en una crema de huevo delicada y aromática. Una vez fría, se desmolda fácilmente con un caramelo dorado que cubre la base, creando una presentación elegante y irresistible.
Para desmoldarlos, pasamos un cuchillo por el borde del molde, ponemos un platito encima y le damos la vuelta de forma que el flan caiga invertido sobre el plato.
Variaciones
Cada uno puede darle su toque personal agregando coco rallado, esencia de vainilla o rodajas de piña caramelizada.
Añadiendo un poco más de líquido o poniendo menos huevo, puede convertirse en una crema de piña y usarla para rellenar tartas.