Un puré sencillo y suave de patata y zanahoria pensado para toda la familia. Si hay un bebé en casa, su ración se aparta antes de sazonar, y el resto se termina al gusto de los mayores. Se puede congelar en porciones individuales.
Ingredientes
Instrucciones
Ponemos la zanahoria, la patata, el líquido y el aceite de oliva, si se usa, en una cazuela y calentamos hasta que rompa a hervir. Bajamos un poco el fuego y dejamos que cueza hasta que la zanahoria y la patata estén tiernas, unos 15-20 minutos.
Escurrimos las verduras, reservando el líquido de cocción, y las trituramos con la batidora o el pasapurés. Vamos añadiendo el líquido reservado poco a poco hasta conseguir la textura que se prefiera.
Si hay un bebé en casa, apartamos su ración en este momento, antes de sazonar (véanse las notas).
Sazonamos el resto del puré con sal y pimienta y, si se quiere, lo enriquecemos con un poco de aceite de oliva o mantequilla. Lo calentamos de nuevo si hace falta y lo servimos.
Notas
Para un puré más sabroso para adultos, se puede cocer con caldo de verduras o de pollo, y terminar con un poco de mantequilla, nata líquida o queso crema.
Si el puré es solo para adultos, se puede rehogar la zanahoria en 40-50 g de mantequilla antes de añadir las patatas y el caldo.
El puré se congela bien en porciones individuales. Se deja enfriar rápidamente, se congela en recipientes cerrados y se descongela en la nevera.
La ración del bebé
A la ración del bebé no se le añade sal: la Asociación Española de Pediatría recomienda no salar la comida de los bebés durante el primer año. Tampoco se le añaden la mantequilla, la nata ni el queso que se usen para la parte de los adultos.
Si hay un bebé en casa, lo más sencillo es cocer las verduras con agua. Si se usa caldo, debe ser casero y sin sal; los caldos comerciales y las pastillas llevan mucha sal.
Un poquito de aceite de oliva virgen extra en crudo es un buen complemento para la ración del bebé.
La textura también cuenta. Las recomendaciones actuales aconsejan ir pasando de los purés finos a texturas con grumos y semisólidas en cuanto el bebé esté preparado. Por eso, conforme crece, se puede chafar la ración con un tenedor en lugar de triturarla.
Estas indicaciones son generales. Cuándo y cómo introducir cada alimento lo deben decidir las familias con su pediatra.