Recetas con harina
Canelones de verduras con bechamel al tomate
Los canelones de verduras con bechamel al tomate son un plato reconfortante que queda bien en cualquier mesa. Los canelones se rellenan con un guiso suave de hortalizas y se cubren con una bechamel ligada con tomate frito, dándole un color rosado, que aporta una cremosidad delicada y un punto ligeramente dulce. Funcionan de maravilla como primer plato.
Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Es una forma estupenda de aprovechar la verdura de temporada y de transformar ingredientes sencillos en un plato lucido y sabroso. El vibrante relleno y la bechamel rosada, gratinados con queso, salen del horno dorados y burbujeantes, listos para conquistar a mayores y pequeños.
Fideuá negra con bocaditos de pescado rebozado
La fideuá negra es la versión más espectacular del clásico plato valenciano. La tinta de sepia o calamar tiñe los fideos de un negro intenso que contrasta con el blanco del alioli y el dorado de las bolitas de pescado rebozado y fritas que rematan el plato. Una receta con aire de restaurante pero perfectamente abordable en casa.
Zanahorias con jamón
Las zanahorias se cuecen despacio con un poco de jamón y harina, hasta quedar tiernas y bañadas en una salsa ligera y sabrosa. Es una guarnición lucida o un primer plato suave, ideal para una comida familiar en la que conviven adultos y niños.
Bizcochitos de arándanos azules
Los bizcochitos de arándanos azules son los clásicos muffins americanos: una masa tierna y esponjosa salpicada de arándanos que revientan en el horno y dejan pequeños focos de mermelada natural en cada bocado.
Tarta de arándanos azules
La tarta de arándanos azules es un postre clásico norteamericano que trasciende fronteras. Tiene una masa crujiente que envuelve un interior denso de fruta, lleno de matices. En esta receta, el dulzor natural de la fruta es el protagonista.
Tarta de fresas
Hay tartas que entran por los ojos antes de llegar al plato, y esta es una de ellas. La base es una masa sencilla, de las de siempre, crujiente y mantecosa, que se cuece por completo en el horno y luego se cubre con fresas frescas en rodajas. El remate no necesita más artificio: un glaseado ligero de mermelada de fresa que da brillo, redondea el sabor y deja la fruta en primer plano.
Servida sola ya funciona; con crema inglesa o una bola de helado, se vuelve postre de domingo.
Aleta de ternera rellena en cazuela
La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria. Hará falta hilo de bramante para atar la carne.
Guisantes en salsa verde
Esta receta utiliza una técnica clásica para espesar una salsa: un sencillo roux de aceite de oliva y harina. El sabroso caldo verde, ligado con esta mezcla tostada, se convierte en una salsa aterciopelada.
Aguja de ternera a la jardinera
La preparación "a la jardinera" es un homenaje a la tierra. Consiste en acompañar una proteína principal con una variedad de hortalizas y verduras cortadas en pequeños trozos. Esta técnica nos permite disfrutar de un plato lleno de color, rico en texturas y, sobre todo, muy nutritivo. Cocinar este guiso requiere un poco de mimo y paciencia.
Bacalao al estilo de Alcántara
Esta receta combina bacalao desalado con patatas, cebolla y espinacas, creando un conjunto de capas maravillosamente equilibradas.
Hornazo
El hornazo es una elaboración tradicional española, parecida a una empanada o bollo salado horneado. Se hace con masa de pan o masa enriquecida y se rellena normalmente de embutidos y carnes de cerdo, como chorizo, lomo o jamón. Según la zona, también puede llevar huevo duro.
Mona de Pascua
La mona de Pascua, coronada con sus icónicos huevos duros, representa el fin de la cuaresma y simboliza la renovación. Preparar esta masa dulce en casa es una experiencia reconfortante que llena la cocina de aromas cítricos y recuerdos entrañables.