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Tarta de fresas

Hay tartas que entran por los ojos antes de llegar al plato, y esta es una de ellas. La base es una masa sencilla, de las de siempre, crujiente y mantecosa, que se cuece por completo en el horno y luego se cubre con fresas frescas en rodajas. El remate no necesita más artificio: un glaseado ligero de mermelada de fresa que da brillo, redondea el sabor y deja la fruta en primer plano. 

Servida sola ya funciona; con crema inglesa o una bola de helado, se vuelve postre de domingo.

Una tarta casera de fresas cubiertas con un glaseado de mermelada de fresas.

Ingredientes

250 gramos harina
300 gramos azúcar
75 gramos mantequilla (y un poco más para el molde)
1 cucharada leche
500 gramos fresas (fresas frescas, lavadas y cortadas en rodajas)
1 cucharada zumo de limón (optativo, y un poco más para el glaseado)
120 gramos mermelada (mermelada de fresa)
2 cucharadas agua

Instrucciones

Empezamos por la masa. Ponemos la harina en un cuenco y abrimos un hueco en el centro. Añadimos la mantequilla, el azúcar, la yema y la leche. Mezclamos primero con las manos o con una espátula y luego amasamos lo justo, hasta obtener una masa fina y compacta. No hace falta trabajarla demasiado. La dejamos reposar unos 15 minutos.

Estiramos la masa con rodillo hasta dejarla de unos 5 mm de grosor. Untamos con mantequilla un molde desmontable, redondo y bajo, de unos 22 cm de diámetro. Forramos el fondo y las paredes con la masa, ajustándola bien. Si queremos, formamos un pequeño cordón en el borde. Pinchamos el fondo con un tenedor para que no se abombe.

Llevamos el molde al horno, ya caliente, a 175-180 ºC, y cocemos la base hasta que esté hecha y dorada, unos 25 minutos. Si durante la cocción sube un poco en el centro, podemos pincharla de nuevo con cuidado. La sacamos, la dejamos templar unos minutos y desmoldamos. Después la pasamos a una fuente o rejilla y la dejamos enfriar por completo.

Cuando la base esté completamente fría, distribuimos las rodajas de fresa por encima. Podemos hacerlo en círculos, desde el borde hacia el centro, o de una forma más natural, superponiéndolas ligeramente. Conviene cubrir bien toda la superficie, pero sin hacer una montaña.

Ponemos la mermelada de fresa en un cazo pequeño con 1 o 2 cucharadas de agua. Añadimos, si nos gusta, unas gotas de limón para afinar el sabor. Calentamos a fuego suave, removiendo, hasta que la mermelada se vuelva más fluida. Si tiene trozos grandes de fruta o semillas y buscamos un acabado más fino, la pasamos por un colador.

Dejamos que el glaseado pierda un poco de calor, que no esté hirviendo, pero sí fluido. Con una brocha de cocina, lo aplicamos sobre las fresas en una capa fina. No se trata de cubrirlas con una capa gruesa, sino de barnizarlas. Así ganan brillo y protección, pero siguen teniendo un aspecto fresco. Si volcamos demasiado glaseado de golpe, la fruta soltará más jugo y la base sufrirá.

Rendimiento
6 raciones
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo total
55 minutos

Notas

Para preparar las fresas, se lavan con rapidez, se secan bien, se retira el rabo y se cortan en rodajas. Se pueden rociar con unas gotas de zumo de limón, pero sin excederse. La idea es realzar la fruta, no aliñarla.

Si hay mucha prisa, se puede utilizar una base de tarta de masa quebrada ya preparada.

Aquí el orden importa. La base debe estar completamente cocida y completamente fría antes de poner la fruta. También ayuda secar bien las fresas después de lavarlas. Si vienen muy jugosas, podemos dejarlas unos minutos sobre papel de cocina antes de montar la tarta. El glaseado, por su parte, debe ir en capa ligera: brillo sí, baño no.

Si la mermelada es muy espesa, añadimos una cucharada extra de agua. Si es muy dulce, unas gotas de limón la equilibran bien. Y si buscamos un acabado más limpio, colarla marca la diferencia.

Esta tarta pide poco más. Se sirve fría o a temperatura fresca, nunca helada. Va muy bien con:

  • crema inglesa, servida aparte o en una pequeña base en el plato
  • helado de vainilla
  • helado de nata
  • helado de yogur, un sabor menos dulce
Variaciones

Se puede poner una capa de crema pastelera sobre la base antes de colocar las fresas en rodajas.

Origen

Cocina española


Tart de fresas y crema

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