Puré de lechuga y guisantes
Esta deliciosa sopa se puede servir caliente, a temperatura ambiente o fría. Es una sopa para todas las estaciones aunque los guisantes frescos sean más propios de la primavera o verano.
Ingredientes
Instrucciones
Calentamos la mantequilla en un cazo grande. Rehogamos el puerro hasta que se ablande, pero sin que se dore, unos 8-9 minutos. Añadimos la lechuga y el perejil y seguimos cocinando 1-2 minutos más, hasta que las hojas de lechuga se ablanden.
Ahora echamos los guisantes y el caldo al cazo y esperamos a que el caldo empiece a hervir, subiendo algo el fuego si hiciera falta. Cuando el caldo rompe a hervir, bajamos el calor y dejamos que la sopa cueza a fuego lento unos 10 minutos. No hace falta taparla.
Trituramos la sopa con la batidora hasta obtener un puré suave, colándolo si fuera necesario para eliminar el pellejo de los guisantes. Volvemos a calentar el puré de lechuga hasta que esté caliente, pero sin hervir. Ahora añadimos la nata líquida y rectificamos la sazón, añadiendo sal y pimienta al gusto.
Servimos el puré de guisantes con lechuga bien caliente, adornado con perejil picado y nata agria, si se usan.
Notas
No merece la pena utilizar el cogollo de la lehuga en esta receta, sino más bien las hojas verdes exteriores, que normalmente no se usan en las ensaladas. Si la lechuga no tuviera muchas hojas verdes, puede utilizarse más de una, guardando los cogollos para hacer ensalada.
Se pueden apartar unos pocos guisante antes de triturar la sopa para hacer el puré. Se pueden usar después como decoración.
Variaciones
Pueden añadirse otras verduras y hortalizas, como zanahoria o cebolla.