Recetas con mostaza
Pastel de carne guisada con costra de queso y mostaza
Una forma de convertir las sobras de un guiso en un plato nuevo que no lo parece. La carne guisada del día anterior se coloca en una fuente honda y se cubre con unos bollitos de masa tipo scone, hechos con queso curado y mostaza, que se hornean directamente encima: por debajo absorben el jugo del guiso y quedan esponjosos, y por arriba se doran y forman una costra firme. En Gran Bretaña este cruce entre guiso y bollo se llama cobbler, y resuelve lo que un pastel de hojaldre no siempre consigue, que es aguantar el vapor del relleno sin reblandecerse. Merece la pena guisar el doble de carne un domingo pensando en esto: el trabajo está hecho y el pastel se monta en veinte minutos.
Falda con salsa de rábano picante
La falda de vaca, un corte barato y de mucho sabor, se enrolla, se ata y se asa en bolsa de horno hasta que queda tierna y jugosa. Se sirve con una salsa fría de rábano picante, nata montada, limón y mostaza, que le da el toque picante. Es una forma sencilla de aprovechar un corte económico, y la carne sobrante, fría y en lonchas, sale muy bien en bocadillo.
Champiñones asados
Los champiñones asados son una guarnición sorprendentemente elegante que se prepara en cuestión de minutos. Ligeramente aromatizados con ajo y mostaza, y rematados con perejil fresco, aportan un fondo terroso y sabroso que combina bien con casi cualquier plato principal. Y con una loncha de panceta encima, se convierten en un aperitivo perfectamente autónomo.
Ensalada de higos, nueces y queso azul
Una ensalada de inspiración italiana, perfecta para las tardes templadas de septiembre, cuando los higos están en su mejor momento. Es de esas recetas que parecen sacadas de un restaurante y, sin embargo, se montan en diez minutos sin encender apenas el fuego. El juego está en el contraste: la rúcula ligeramente picante, la dulzura carnosa del higo maduro, el punto salado y cremoso del queso azul y las nueces tostadas con miel, que aportan el crujido. Un chorrito de vinagreta con mostaza lo une todo. Sencilla, vistosa y con ese aire mediterráneo que da gusto llevar a la mesa.
Chuletas de cordero con salsa de puerros y vino
Las chuletas de cordero con salsa de puerros y vino son un plato de fiesta fácil y rápido. El cordero se dora en mantequilla, quedando tierno y sabroso. Lo bañamos con una salsa cremosa de puerro, nata y mostaza, ligada con un chorrito de vino blanco. El resultado es meloso, aromático y muy lucido.
Perritos calientes
El perrito caliente carga con una fama de comida rápida y poco recomendable que, bien mirado, no es culpa suya. Un perrito no es más que pan, salchicha y aderezo: todo depende de qué pan, qué salchicha y qué aderezo. Con un bollo integral, una salchicha de calidad y una buena corona de verduras y fermentados, el perrito caliente se convierte en una comida rápida perfectamente digna, lista en menos de diez minutos y con la que además se puede jugar sin fin. Preparamos aquí la versión que nos gusta en casa: sabrosa, más ligera que la clásica y con el toque ácido y crujiente del chucrut o el kimchi.
Pescado rebozado en coco con mayonesa a la lima y mostaza
El delicado pescado blanco se esconde bajo una costra dorada, crujiente y aromática. Es un pescado empanado que presenta un contraste de sabores entre el pescado, el dulzor natural del coco y el toque ácido de la lima.
Cazuela de salchichas con manzana y cebolla
Hay combinaciones de sabores que son clásicos por una razón. Lo dulce y lo salado, cuando se unen en armonía, crean platos reconfortantes que nos recuerdan a la cocina de casa, a esos guisos lentos que llenan la cocina de aromas increíbles. Esta cazuela de salchichas con manzana y cebolla es un ejemplo perfecto de esa magia culinaria, un plato robusto y lleno de sabor que evoca los sabores del campo europeo.
La clave de esta receta está en el equilibrio. La dulzura de la manzana y la cebolla caramelizada se complementa a la perfección con el sabor salado y especiado de unas buenas salchichas de cerdo. Un poco de mostaza y el aroma del tomillo fresco elevan el plato, convirtiéndolo en una opción ideal para una cena entre semana o para sorprender a tus invitados durante el fin de semana.
Masa quebrada enriquecida con queso duro
Una masa quebrada en la cual se añade yema de huevo y una mayor cantidad de grasa, sustituyendo una parte del agua que se usa para ligarla. Es ideal para tartas saladas.
Langosta con salsa de kétchup y mayonesa
Un plato sencillo pero reconfortante. Esta salsa se puede usar con otros pescados y mariscos.
Glaseado de miel (Bahamas)
Para darle a la barbacoa ese toque tropical, dulce y ligeramente picante que caracteriza a la cocina bahameña.