Recetas con laurel
Jarrete de ternera guisado
El jarrete de ternera guisado es un plato principal contundente, jugoso y aromático, de los que llenan la cocina de aromas que abren el apetito y reúnen a la familia alrededor de la mesa. La pieza, dorada primero a fuego vivo y luego cocida lentamente en un caldo perfumado con verduras y vino, se vuelve tan tierna que la carne se desprende del hueso con solo rozarla. Es un guiso tradicional.
Merluza imperial
Se trata de una elaboración fría, lucida y festiva, pensada para ocasiones especiales: merluza cocida, una corona de verduras de colores y una mayonesa casera que lo une todo. Su mayor encanto es también su mayor reto: la presentación. Los montoncitos de zanahoria, remolacha, guisantes y patata, alternando tonos, convierten la fuente en un pequeño cuadro comestible.
Aleta de ternera rellena en cazuela
La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria.
Hará falta hilo de bramante para atar la carne.
Aguja de ternera a la jardinera
La preparación "a la jardinera" es un homenaje a la tierra. Consiste en acompañar una proteína principal con una variedad de hortalizas y verduras cortadas en pequeños trozos. Esta técnica nos permite disfrutar de un plato lleno de color, rico en texturas y, sobre todo, muy nutritivo. Cocinar este guiso requiere un poco de mimo y paciencia.
Manitas de ternera con vinagreta
Este corte, rico en colágeno natural, ofrece una textura gelatinosa inconfundible que se funde en el paladar. Al combinar esta base con una vinagreta vibrante y ácida, logramos un equilibrio perfecto en el plato.
Congrio en cazuela
Un guiso marinero, humilde en su concepción pero de una riqueza de matices extraordinaria, donde el pescado se cocina lentamente sobre una cama de verduras hasta quedar tierno y jugoso. Este plato es un claro ejemplo de cómo la sencillez puede ser profundamente elegante.
Rollitos de carne picada en salsa
Un ejemplo de cocina sencilla, reconfortante y sabrosa, aprovechando los ingredientes al máximo y transformando una sencilla carne picada en un plato principal elegante gracias a un guiso lento y cuidadoso.
Es ideal para una comida familiar de domingo o para dejar preparada con antelación, ya que, como buen guiso, suele estar incluso más rico al día siguiente cuando los sabores se han asentado.
Albóndigas griegas al comino (soutzoukakia)
Estas albóndigas alargadas buscan la calidez del comino, el ajo y una rica salsa de tomate con canela. Son un plato principal robusto, pensado para mojar pan y calentar el cuerpo.
Gumbo de cangrejo, gambas y ocra
Este gumbo de cangrejo, camarones y okra nos transporta directamente a las costas de las Bahamas y al sur de Estados Unidos, donde el mar dicta el ritmo de la vida y la cocina es el corazón del hogar. A diferencia de su primo famoso de Luisiana, conocido por su roux (mezcla de harina y grasa) muy oscuro, esta versión bahameña brilla por su base de tomate vibrante y un equilibrio de especias que calienta el cuerpo sin abrumar el paladar.
Cerdo asado con su corteza (flæskesteg med svær)
El flæskesteg, un asado de cerdo con su piel increíblemente crujiente, conocida como svær, es uno de los protagonistas indiscutibles de la cena de Nochebuena danesa.
Picana boliviana
Su característica principal es la mezcla de carnes (vacuno, cordero, cerdo y pollo) cocinadas lentamente con vino, cerveza y especias aromáticas, junto a los infaltables tubérculos andinos y el maíz. Es un plato que reconforta el alma y combate el frío de las alturas, perfecto para disfrutar en compañía.
Gratinado de lentejas y puré de patata
Lentejas guisadas con verduras y un sabroso caldo vegetal hasta tener la textura de una boloñesa, todo cubierto con puré de patatas con un toque de parmesano y nuez moscada. Ideal para una cena nutritiva y completa.