Recetas con aceite
Croquetas de atún
Las croquetas de atún salvan cualquier cena improvisada. A diferencia de las de jamón o cocido, que requieren tener sobras previas, estas croquetas tiran de fondo de despensa. Una simple lata de atún (o bonito) se convierte en la protagonista de una bechamel suave.
Patatas chips caseras
Patatas fritas en rodajas muy finas, fritas hasta quedar secas, doradas y crujientes, sazonadas con sal o con otros sabores.
Suelen freírse solamente una vez, en lotes pequeños.
Patatas fritas (en cuadraditos o bolas)
Se fríen casi igual que las patatas cortadas en varitas, pero no del todo. La forma cambia el tiempo de cocción, la textura y el tamaño de la superficie crujiente.
Patatas fritas
Crujientes y doradas por fuera, tiernas por dentro, así son las patatas fritas cuando se hacen bien y siempre invitan a coger una más. Con el método de la doble fritura, quedan perfectas.
Croquetas de patata y queso rebozadas en masa
Croquetas caseras de puré de patata mezclado con un queso sabroso, rebozadas en una masa esponjosa y fritas hasta quedar doradas y crujientes.
Gambas con gabardina
Estas gambas rebozadas pueden servirse como aperitivo o como plato fuerte, pueden acompañarse con salsa tártara, alioli o mayonesa.
Pavo relleno con frutos secos
Relleno con una mezcla deliciosa de ciruelas, pasas, nueces y especias, este pavo se convierte en un plato elegante y sabroso, ideal para compartir en familia.
Emparedados
Los emparedados son más que un bocadillo caliente. Son un plato nutritivo, reconfortante y económico. No es extraño que conquisten paladares alrededor del mundo.
Patatas aplastadas
Convierte los restos de patatas asadas en un aperitivo o guarnición muy apetecible.
Repollo con morcilla
El repollo con morcilla es una combinación sorprendente que queda muy bien. El resultado es un plato muy satisfactorio.
Sopa de cebolla con jamón y queso
Una sopa de cebolla con jamón serrano y queso rallado que se termina bajo el gratinador. Es una versión de la sopa francesa con jamón serrano.