Ensalada especiada de carne
Esta ensalada especiada de carne es un plato luminoso y lleno de contrastes, en el que unos jugosos filetes de choto dorados a fuego vivo, hojas de ensalada frescas y un aderezo cremoso de cacahuete con un puntito picante. El pepino fresco, la cebolla morada y los tomates miniatura aportan color y frescura, mientras el sésamo del aliño y los cacahuetes tostados coronan el conjunto con su textura crujiente. Es un plato rápido de montar, pero con tanto matiz de sabor que parece que has pasado horas en la cocina.
Ingredientes
Instrucciones
Salpimentamos los entrecots por ambas caras y los untamos con la cucharada de aceite. Calentamos una sartén a fuego fuerte y, cuando esté bien caliente, colocamos los filetes y los cocinamos durante 1 minuto y medio por cada lado, para un punto jugoso. Añadimos la mantequilla a la sartén y, con una cuchara, regamos la carne con la mantequilla fundida mientras se dora, para aportar brillo y sabor.
Retiramos los entrecots de la sartén y los dejamos reposar sobre una tabla durante unos 5 minutos. Este paso es fundamental: permite que los jugos se redistribuyan por toda la pieza, de modo que la carne quede tierna y no pierda su jugosidad al cortarla.
Mientras la carne reposa, disponemos las hojas variadas en una fuente amplia o en una ensaladera baja. Repartimos por encima el pepino en rodajas, la cebolla roja en juliana fina y los tomates cherry cortados por la mitad. Así conseguimos una base fresca, colorida y crujiente.
En un cuenco pequeño, batimos con unas varillas la crema de cacahuete, la salsa de soja, la sriracha y el zumo de lima hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos las 4 cucharadas de agua caliente, poco a poco, hasta lograr un aliño fluido y sedoso que se pueda verter con facilidad. Probamos y ajustamos: más lima para refrescar, más sriracha para avivar el picante.
Cortamos los entrecots reposados en lonchas finas, en contra de la fibra para que queden más tiernas, y las repartimos sobre la ensalada. Regamos todo el conjunto con el aliño de cacahuete y terminamos con el cilantro picado, los cacahuetes troceados y la guindilla roja en rodajas. Servimos enseguida, para disfrutar del contraste entre la carne templada y las verduras frescas.
Notas
El punto de la carne se puede ajustar a gusto: 1 minuto y medio por cara deja el entrecot jugoso y rosado en el centro; para un punto más hecho, basta con añadir medio minuto por cada lado.
El reposo de la carne no es opcional: cortarla antes de tiempo deja escapar todos los jugos en la tabla y el resultado queda más seco.
El aliño de cacahuete se conserva bien en la nevera un par de días; conviene batirlo de nuevo antes de usarlo, ya que tiende a separarse.
Para que el picante quede a gusto de todos, es buena idea servir la guindilla y la sriracha extra aparte, en lugar de mezclarlas del todo en el aliño.
Variaciones
Con pollo o cerdo: el entrecot puede sustituirse por pechuga de pollo o solomillo de cerdo a la plancha, cortados igualmente en lonchas finas.
Versión vegetariana: sustituyendo la carne por tofu firme marinado y dorado en la sartén, o por edamame, el plato mantiene todo su equilibrio de sabores.
Más fresca: añadiendo gajos de mango o de papaya verde se consigue una versión con un punto dulce muy propio de la cocina del sudeste asiático.
Sin frutos secos: si hay alergia a los cacahuetes, el aliño puede prepararse con tahini en lugar de mantequilla de cacahuete, y se sustituyen los cacahuetes tostados por semillas de sésamo o de calabaza.
Con fideos o con arroz: añadiendo fideos de arroz cocidos y fríos a la base de la ensalada, el plato se convierte en una comida aún más completa.
Origen
El aliño de cacahuete que da carácter a este plato bebe directamente de la cocina del sudeste asiático, donde las salsas a base de cacahuete acompañan brochetas, fideos y ensaladas desde hace generaciones. La salsa de soja, la lima y la guindilla completan ese perfil de sabores agridulces y picantes tan propio de la región. Esta receta reúne esas influencias en una ensalada moderna y fresca, que fusiona la sencillez de una buena carne a la sartén con el vibrante recetario asiático, para un resultado tan rápido como lleno de sabor.