aliño
Condimento normalmente líquido, aderezo para sazonar la comida; particularmente ensaladas y verduras.
Bandeja de coliflor y garbanzos al horno
Una bandeja al horno de coliflor, zanahoria, cebolla roja y garbanzos con comino y pimentón ahumado, rematada con una salsa fría de tahini y limón, cilantro y feta.
Ensalada de higos, nueces y queso azul
Una ensalada de inspiración italiana, perfecta para las tardes templadas de septiembre, cuando los higos están en su mejor momento. Es de esas recetas que parecen sacadas de un restaurante y, sin embargo, se montan en diez minutos sin encender apenas el fuego. El juego está en el contraste: la rúcula ligeramente picante, la dulzura carnosa del higo maduro, el punto salado y cremoso del queso azul y las nueces tostadas con miel, que aportan el crujido. Un chorrito de vinagreta con mostaza lo une todo. Sencilla, vistosa y con ese aire mediterráneo que da gusto llevar a la mesa.
Ensalada de hierbas frescas
Esta ensalada picante de hierbas frescas es uno de esos acompañamientos que cambian por completo un plato sencillo. Nace de la tradición del sudeste asiático de mezclar hierbas frescas en abundancia como cilantro, menta, albahaca, con un aliño que junta dulce, ácido, salado y picante en un solo bocado, muy en la línea de las ensaladas tailandesas de tipo yam o de los platos de hierbas frescas vietnamitas que acompañan carnes a la parrilla.
Cuenco completo en 10 minutos
El cuenco completo (buddha bowl) no es una receta fija, sino una forma de montar la comida: cereal, proteína, verduras y un buen aliño, listo en 10 minutos con ingredientes ya preparados.
Ensalada especiada de carne
Esta ensalada especiada de carne es un plato luminoso y lleno de contrastes, en el que unos jugosos filetes de choto dorados a fuego vivo, hojas de ensalada frescas y un aderezo cremoso de cacahuete con un puntito picante. El pepino fresco, la cebolla morada y los tomates miniatura aportan color y frescura, mientras el sésamo del aliño y los cacahuetes tostados coronan el conjunto con su textura crujiente. Es un plato rápido de montar, pero con tanto matiz de sabor que parece que has pasado horas en la cocina.
Ensalada de fideos chinos fríos con aderezo de jengibre y miso
Esta ensalada de fideos chinos fríos con aderezo de jengibre y miso es un plato tan refrescante como vibrante, en el que los fideos soba de trigo sarraceno se aderezan con un aliño cremoso, salado y ligeramente dulce, lleno de matices asiáticos. Verduras crujientes como el pepino, la zanahoria y el edamame aportan color, textura y frescura, mientras el sésamo tostado corona el conjunto con su aroma envolvente. Es un plato ligero y saciante a la vez, perfecto para los días de calor o para una comida rápida.
Ensalada de endibias con aliño de nata al cabrales
Esta ensalada es un entrante fresco y elegante, en el que el amargor característico de las endibias se suaviza con la textura tierna de los espárragos y una salsa cremosa de queso azul asturiano. El contraste es lo que la hace memorable: hojas crujientes y ligeramente amargas, espárragos jugosos y un aliño potente, salado y untuoso. Es un plato ideal como primero ligero o como aperitivo lucido para una comida especial.
Judías verdes con vinagreta de almendras
Las judías verdes con vinagreta de almendras son un entrante ligero y muy vistoso, perfecto también como guarnición de carnes y pescados. Las vainas se cuecen justo hasta quedar tiernas pero con un punto crujiente, y se visten con una vinagreta aromática en la que las almendras tostadas aportan cuerpo, sabor y una textura irresistible. Es un plato sencillo, saludable y luminoso, que ensalza el sabor de una verdura de temporada con muy pocos ingredientes.
Sardinas a la vinagreta
Las sardinas a la vinagreta son un plato de mercado humilde y muy resultón, ideal para aprovechar el mejor pescado azul de temporada. Las sardinas se doran en la sartén con ajo y guindilla, y se rematan con una vinagreta fresca que corta la grasa del pescado y realza todo su sabor. Es un plato perfecto como entrante o como segundo ligero. Mejor acompañado de unos tomatitos que aportan color y frescura.
Carpaccio de fresas con queso fresco
Este carpaccio de fresas con queso fresco demuestra que no hace falta complicarse en los fogones para lograr un plato sofisticado. Aúna la técnica italiana del corte fino con el carácter del queso y el color vibrante de las fresas.
Fresas con pimienta y vinagre balsámico
Hay mezclas que parecen una rareza hasta que llegan a la cuchara. La fresa, con su perfume cálido y su jugo delicado, agradece muy bien dos compañeros que a primera vista imponen respeto: la pimienta negra y el vinagre balsámico. El resultado no sabe a aliño de ensalada, sino a fruta más fruta: más viva, más profunda y con un perfil casi de postre de restaurante cuando se acierta con la proporción.
Manitas de ternera con vinagreta
Este corte, rico en colágeno natural, ofrece una textura gelatinosa inconfundible que se funde en el paladar. Al combinar esta base con una vinagreta vibrante y ácida, logramos un equilibrio perfecto en el plato.