Recetas con cebolla

Lista de recetas que contienen cebolla como ingrediente.

Chuletas de ternera en papillote

Las chuletas de ternera se cocinan una a una, cerradas en un paquete de papel con un higadito de pollo, perejil, cebolla y vino blanco. En su propio vapor quedan jugosas y tiernas, incluso la ternera lechal, que al descubierto tiende a secarse. Se pueden montar con antelación y meter en el horno en el último momento, y se sirven abriendo el paquete en la mesa, de modo que resultan un plato ideal para una comida con invitados.


Ternera enrollada

La paletilla de ternera, deshuesada, enrollada y atada, se asa a fuego lento en una cazuela tapada, con verduras, tomate y vino blanco. El vapor y las tres horas de horno la dejan tierna y jugosa, más que con un asado clásico, y el fondo de la cazuela se convierte en una salsa suave y aromática, con un toque de pimentón. Es un plato de cuchara y tenedor para una comida de domingo.


Lomo de cerdo con repollo

Lomo de cerdo asado cubierto, que queda tierno y jugoso, servido sobre un lecho de repollo rehogado con cebolla, manzana y limón, y adornado con huevo duro. El repollo gana mucho en sabor con la manzana y el limón, y toma el jugo de la carne. Es un plato muy adecuado para una comida con invitados.


Hamburguesa de chipotle y aguacate

Una hamburguesa jugosa con un juego de contrastes que la levanta por encima de lo corriente: el ahumado picante del chipotle, la frescura del aguacate y el punto ácido de la cebolla encurtida. Funciona igual de bien con una hamburguesa vegetal que con una de carne, e incluso con pechuga de pollo a la plancha. Aunque parece de las elaboradas, se resuelve en diez minutos si tenemos un par de cosas resueltas de antemano. La clave está en una mayonesa de chipotle y lima que se mezcla en un minuto y lo une todo.


Patatas asadas con aros de cebolla

Una guarnición de horno que se monta por capas: rodajas de patata y aros de cebolla alternados en una fuente, bien cubiertos de grasa y asados a temperatura alta hasta que el conjunto queda dorado por fuera y meloso por dentro. El pan rallado de la superficie forma una costra fina que protege lo de debajo y aporta el crujido. Nació para aprovechar la grasa y los jugos de un asado de carne, y ese sigue siendo su mejor uso, aunque con mantequilla o aceite de oliva funciona igual de bien. Acompaña a cualquier carne al horno y, en días de poca ambición, se defiende sola con un huevo frito encima.


Cebollitas glaseadas al horno

Una guarnición menor en apariencia y bastante más resultona de lo que promete. Las cebollitas se asan cubiertas de agua con mantequilla, azúcar y sal, tapadas, hasta que el líquido se consume del todo; en ese momento lo que queda en la bandeja es un almíbar espeso que las envuelve y las deja brillantes y doradas. El azúcar que llevan de serie se concentra con la cocción y el resultado es dulce sin empalagar, con el punto justo para acompañar una carne asada y romper su sabor. Se preparan solas mientras el horno trabaja en otra cosa.


Gröstl tirolés

Plato de sartén de los Alpes austríacos, nacido para aprovechar lo que sobraba del día anterior: patatas cocidas y restos de carne asada, salteados juntos en manteca hasta formar una costra dorada que es la razón de ser del plato. La cebolla, el comino en grano y la mejorana componen la tríada aromática de la cocina tirolesa, y un huevo frito de yema líquida corona el conjunto y lo liga al romperse sobre las patatas calientes. Se sirve directamente en la sartén, con ensalada verde o un poco de chucrut al lado. Comida de refugio de montaña: contundente, rápida y sin pretensiones.


Filete de cadera relleno

Un filete grueso de cadera, cortado como un bolsillo y relleno de paté antes de hacerse a la plancha. El paté se funde con el calor y aporta al interior una cremosidad sabrosa que contrasta con el exterior tostado del filete. Es un plato de aspecto elegante, perfecto para una cena especial, que se prepara en pocos minutos a partir de un buen filete grueso.


Alubias en salsa de tomate especiada

Un guiso de alubias rápido y muy resultón, de los que se hacen en una sola cazuela y dan de comer durante varios días. El pimentón ahumado es el que manda: aporta ese fondo tostado y profundo que normalmente vendría de un trozo de chorizo o de tocino, y basta para que unas alubias de bote con tomate se conviertan en algo con carácter. El pimiento suma color y dulzor, las espinacas desaparecen dentro de la salsa sin que nadie las note.


Bandeja de coliflor y garbanzos al horno

Una bandeja al horno que resuelve la comida y ensucia un solo cacharro. La coliflor se asa hasta que los bordes se tuestan y quedan casi crujientes, las zanahorias se vuelven dulces, la cebolla roja se carameliza por fuera y los garbanzos se secan un poco y toman ese punto a fruto seco que tienen cuando pasan por el horno. El comino y el pimentón ahumado hacen el resto. Por encima, una salsa de tahini con limón, fría y cremosa, que contrasta con el calor de la bandeja, cilantro fresco y feta desmenuzado. Es cocina de Oriente Medio traducida al horno de casa, y el tipo de plato que gana adeptos incluso entre quienes dicen no comer verduras.


Asado de carne de cerdo adobada

Esta carne de cerdo adobada es una receta pensada para ocasiones especiales. La maceración de varios días con vino, vinagre y hortalizas aromatiza la carne hasta el hueso y, de paso, actúa como conservante natural, así que la pieza aguanta perfectamente esos días en la nevera sin ningún problema, y es precisamente lo que permite una maceración tan larga. El resultado es un asado con mucho carácter, que también está delicioso frío, servido en lonchas finas al día siguiente.


Relleno de piñones, atún y pimiento asado

Este es uno de esos rellenos que resuelven dos platos con una sola preparación: sirve para empanadillas y empanadas, y sirve igual de bien para canelones. El motivo es que cumple lo que se le pide a un buen relleno de masa —queda seco, compacto y frío— y eso mismo lo hace ideal para un canelón que luego va a recibir bechamel sin aguarla. Es la empanadilla de atún de toda la vida con dos mejoras: el pimiento asado en lugar de crudo, que aporta dulzor y no suelta agua, y los piñones tostados, que dan el punto de textura que a esta mezcla siempre le falta.