Hamburguesa de chipotle y aguacate

Una hamburguesa jugosa con un juego de contrastes que la levanta por encima de lo corriente: el ahumado picante del chipotle, la frescura del aguacate y el punto ácido de la cebolla encurtida. Funciona igual de bien con una hamburguesa vegetal que con una de carne, e incluso con pechuga de pollo a la plancha. Aunque parece de las elaboradas, se resuelve en diez minutos si tenemos un par de cosas resueltas de antemano. La clave está en una mayonesa de chipotle y lima que se mezcla en un minuto y lo une todo.

Ingredientes

2 hamburguesas (vegetales o de carne)
2 bollos (redondo para hamburguesa, con sésamo)
1⁄2 aguacate (en láminas)
1⁄4 cebolla (morada, en tiras muy finas)
1 cucharada vinagre (de vino blanco)
2 cucharaditas miel (o jarabe de arce)
1 pizca sal
3 cucharadas mayonesa (o una mayonesa vegetal, para la versión vegana)
1 cucharadita chile (pasta de chipotle)
1 lima (la ralladura y el zumo)

Instrucciones

Empezamos por la cebolla: mezclamos el vinagre, la miel y una pizca de sal en un cuenco pequeño, añadimos la cebolla en tiras finas y la dejamos encurtir mientras hacemos el resto. En diez minutos coge ya un punto ácido agradable; cuanto más espera, mejor.

Hacemos las hamburguesas a la plancha, en la sartén o en la freidora de aire, según las instrucciones del paquete o hasta que estén doradas y hechas por dentro.

Mientras se hacen, preparamos la mayonesa: mezclamos la mayonesa con la pasta de chipotle, la ralladura y el zumo de lima y una pizca de sal.

Abrimos los panes y los tostamos ligeramente, mejor por la cara interior.

Montamos: untamos la base del pan con la mayonesa de chipotle, ponemos unas láminas de aguacate, encima la hamburguesa, y rematamos con la cebolla encurtida escurrida. Tapamos con la otra mitad del pan y servimos.

Rendimiento
2 personas
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 5 minutos
Tiempo total
10 minutos

Notas

El único paso que de verdad pide tiempo es la cebolla encurtida. Para que la receta entre en diez minutos, la dejamos hecha de antes —aguanta días en la nevera en su líquido— o la encurtimos exprés mientras se hacen las hamburguesas: no quedará tan tierna, pero cumple.

La pasta de chipotle es de bote y se encuentra cada vez más fácil; con una cucharadita basta para dar ese ahumado picante. Si no tenemos, un poco de pimentón ahumado con una pizca de cayena se le acerca.

Tostar el pan no es un capricho: hace de barrera y evita que la base se empape con la mayonesa y los jugos.

El aguacate, maduro pero firme, para que se lamine bien y no se deshaga al montar.

Variaciones

De carne: una hamburguesa de vacuno de buena calidad funciona igual de bien con la mayonesa de chipotle; el ahumado le va de maravilla.

De pollo a la plancha: una pechuga de pollo abierta en mariposa o aplastada hasta dejarla fina se hace en la plancha en tres o cuatro minutos por cada cara, jugosa y hecha del todo. Montada con la misma mayonesa de chipotle, el aguacate y la cebolla encurtida, es una versión más ligera y fresca, en la línea de las hamburguesas de pollo de siempre.

Más fresca: unas hojas de lechuga o unos brotes añaden crujiente y aligeran el bocado.

Con queso: una loncha fundida sobre la hamburguesa recién hecha, para quien la quiera más contundente.

El acompañamiento clásico: unas patatas, mejor de boniato, hechas también en la freidora de aire mientras montamos.

Origen

Cocina internacional

El chipotle es un jalapeño maduro, ahumado y secado, uno de los grandes recursos de la cocina mexicana para dar profundidad y un picante redondo, nada agresivo. Su matrimonio con la lima y el aguacate es puro Tex-Mex, esa cocina de frontera nacida del cruce entre México y el sur de Estados Unidos. 

La hamburguesa vegetariana, por su parte, ha dejado de ser cosa de nichos para instalarse en cualquier menú.