Nivel medio

La técnica conlleva cierta dificultad, o se tarda en preparar el plato, aunque la técnica sea sencilla.

Un plato en el cual cada parte del cerdo, junto a las verduras de la huerta gallega y las legumbres, se unen en una cocción lenta.

Las croquetas de atún salvan cualquier cena improvisada tirando de fondo de la despensa.

Debe su color y sabor a una salsa fresca y compleja elaborada con tomatillos, chiles verdes, cilantro, epazote y pipas de calabaza.

Su color vibrante proviene de una mezcla de chiles secos que le dan sabor ahumado, complejo y reconfortante, sin hacerlo demasiado picante.

La magia ocurre en la mesa, cuando los comensales añaden a su plato una variedad de guarniciones frescas y salsas picantes.

El chilpozonte es una especie de mole de olla pero más ligero, con una personalidad ahumada inconfundible gracias a los chiles secos.

Estas finas y especiadas galletas de jengibre son son el aroma de las fiestas en Suecia.

Un pan que, en lugar de la miga convencional, alberga un relleno jugoso de pescado, panceta de cerdo y especias.