Fruta
Platos con fruta como ingrediente.
Mermelada de arándanos azules
Preparar una mermelada casera permite capturar la esencia de la fruta de temporada, controlar exactamente que ingredientes lleva y reducir el desperdicio de alimentos.
Sopa polaca de fresas (zupa truskawkowa)
En Polonia, cuando aprieta el calor, las fresas no siempre acaban en mermeladas o tartas. También se convierten en una sopa fría, dulce y ligera que se toma a medio camino entre el primer plato veraniego y el postre. La zupa truskawkowa no tiene nada que ver con un gazpacho ni con una sopa salada: aquí mandan la fruta, el agua y el azúcar, con un resultado fresco, fragante y muy simple de preparar.
Cómo usar las fresas de temporada (mucho más que nata y azúcar)
La temporada de la fresa es breve y conviene aprovecharla. Entre marzo y junio, los mercados se llenan de fresas y fresones recién recogidos, con un aroma y un sabor que la fruta de invernadero o de importación nunca alcanza. Y aunque el reflejo más extendido sea servirlas con nata y azúcar, esta fruta tiene mucho más recorrido en la cocina del que se le suele reconocer.
Tarta de fresas
Hay tartas que entran por los ojos antes de llegar al plato, y esta es una de ellas. La base es una masa sencilla, de las de siempre, crujiente y mantecosa, que se cuece por completo en el horno y luego se cubre con fresas frescas en rodajas. El remate no necesita más artificio: un glaseado ligero de mermelada de fresa que da brillo, redondea el sabor y deja la fruta en primer plano.
Servida sola ya funciona; con crema inglesa o una bola de helado, se vuelve postre de domingo.
Fresas con pimienta y vinagre balsámico
Hay mezclas que parecen una rareza hasta que llegan a la cuchara. La fresa, con su perfume cálido y su jugo delicado, agradece muy bien dos compañeros que a primera vista imponen respeto: la pimienta negra y el vinagre balsámico. El resultado no sabe a aliño de ensalada, sino a fruta más fruta: más viva, más profunda y con un perfil casi de postre de restaurante cuando se acierta con la proporción.
Fresas en almíbar
Hay pocas cosas tan agradecidas como unas fresas en almíbar. Sirven para rematar un yogur, alegrar una tostada, acompañar una tarta de queso o salvar un postre improvisado con helado. Y además admiten varias rutas; se puede partir de fruta fresca o congelada, y cocinarlas en un cazo o en el microondas según el tiempo que tse tenga y la textura que se busque.
Limonada de maracuyá con menta
Una bebida de aire tropical tan refrescante como satisfactoria, sin azúcares refinados ni aromas artificiales.
Limonada de frambuesa e hibisco
Podemos crear fácilmente bebidas refrescantes en nuestra cocina, como esta limonada de frambuesa e hibisco, sin recurrir a refrescos industriales demasiado dulces.
Limonada con mango y romero
El simple acto de preparar una bebida fresca puede transformar un día ordinario en un momento de pausa y disfrute genuino y esta limonada con mango y romero es profundamente refrescante.
Bolitas de coco (narikol laru)
El coco fresco rallado se cocina lentamente con azúcar hasta convertirse en una masa untuosa, dulce y aromática, a menudo perfumada con cardamomo o alcanfor comestible. El resultado es una esfera dulce que se deshace en la boca.
Tarta de manzana
Esta tarta de manzana es un postre a la vez casero y elegante. Partimos de una masa muy sencilla, la rellenamos con finas rodajas de manzana y la terminamos con una jalea brillante que realza la fruta. Es perfecta para reuniones familiares, días de fiesta o cualquier fin de semana en el que queramos preparar algo especial sin complicarnos demasiado.
Gambas cocidas en cerveza
Gambas cocidas en tiempo récord, basta poner todos los ingredientes en una olla, llevar a ebullición y dejar reposar unos minutos para que estén listas.