Recetas con patata
Croquetas de patata y queso rebozadas en masa
Croquetas caseras de puré de patata mezclado con un queso sabroso, rebozadas en una masa esponjosa y fritas hasta quedar doradas y crujientes.
Escudella
Este plato típico de la cocina catalana es un guiso abundante y reconfortante, ideal para los días fríos.
Arroz al horno (otro)
Esta versión del arroz al horno como una forma de aprovechar los restos de un cocido, conviertiéndolos en una comida deliciosa y reconfortante.
Puré de alubias y hortalizas
Es una receta para toda la familia. Se puede apartar una porción de puré para los bebés que ya comen alubias antes de sazonar, añadiéndole una cucharadita de aceite de oliva.
Patatas guisadas con bacalao
Con un poco de bacalao salado y unas patatas se puede hacer un primer plato rico y reconfortante.
Pierogi
Los pierogi polacos son unas empanadillas en miniatura rellenas tradicionalmente con puré de patatas, queso, chucrut, carne o fruta. Se pueden hervir, freír u hornear y, a menudo, se sirven con crema agria, cebollas caramelizadas o una pizca de hierbas frescas.
Patatas guisadas en ajo pollo
En la receta del tiempo de nuestras abuelas, las patatas se colocaban en una cazuela y se freían los demás ingredientes en una sartén, para después machacarlos en el mortero y añadirlos a la cazuela junto con el líquido.
Pastelitos de bacalao
Un plato reconfortante al gusto de toda la familia ¿Quén no prefiere el pescado ya preparado y sin espinas?
Solomillo de cerdo al horno con patatas
Un plato clásico y reconfortante, perfecto para una comida en familia o una cena informal con amigos. El solomillo de cerdo tarda menos tiempo en asarse que otras piezas más gruesas.
Verduras guisadas
Una receta perfecta para aprovechar la frescura y variedad de las verduras de temporada. Esta preparación sencilla combina judías verdes, guisantes, habas, lechuga, patatas y cebolla estofadas lentamente en su propio jugo con ajo y hierbas aromáticas como el laurel, creando un guiso rico y saludable.
Cocido madrileño
Este plato es el epítome de la cocina completa: tiene legumbres, verduras, carnes y un caldo que resucita a cualquiera. Aunque la lista de ingredientes pueda parecer larga, la magia reside en la paciencia y en la calidad de la materia prima. Es cocina lenta en su máxima expresión, donde cada ingrediente aporta su esencia al conjunto.
Tradicionalmente se sirve en tres vuelcos: primero la sopa con fideos, luego los garbanzos con las verduras, y finalmente las carnes (o "viandas"). Sin embargo, en muchas casas modernas se simplifica en dos pases. Sea como sea, es una experiencia gastronómica contundente y deliciosa.