Recetas con sal y pimienta

Lista de recetas que contienen sal y pimienta como ingrediente.

Ternera enrollada

La paletilla de ternera, deshuesada, enrollada y atada, se asa a fuego lento en una cazuela tapada, con verduras, tomate y vino blanco. El vapor y las tres horas de horno la dejan tierna y jugosa, más que con un asado clásico, y el fondo de la cazuela se convierte en una salsa suave y aromática, con un toque de pimentón. Es un plato de cuchara y tenedor para una comida de domingo.


Falda con salsa de rábano picante

La falda de vaca, un corte barato y de mucho sabor, se enrolla, se ata y se asa en bolsa de horno hasta que queda tierna y jugosa. Se sirve con una salsa fría de rábano picante, nata montada, limón y mostaza, que le da el toque picante. Es una forma sencilla de aprovechar un corte económico, y la carne sobrante, fría y en lonchas, sale muy bien en bocadillo.


Ternera asada con vino blanco

El lomo de ternera, una carne magra y de poca grasa que al descubierto tiende a quedar seca, se asa cubierto con papel de aluminio, frotado con romero y mantequilla. El vapor lo mantiene tierno y jugoso, el romero le da un sabor delicado y el vino blanco convierte el jugo de la carne en una salsa ligera y aromática.


Lomo de cerdo con repollo

Lomo de cerdo asado cubierto, que queda tierno y jugoso, servido sobre un lecho de repollo rehogado con cebolla, manzana y limón, y adornado con huevo duro. El repollo gana mucho en sabor con la manzana y el limón, y toma el jugo de la carne. Es un plato muy adecuado para una comida con invitados.


Ensalada de patata, atún y apio

Esta ensalada de patata, atún y apio se aliña con una salsa chantilly: una mayonesa aligerada con nata montada y un chorro de limón, más ligera y suave que la mayonesa sola. Es un plato frío y fresco que no necesita horno ni más que un hervido de patatas, ideal como comida ligera de verano o como acompañamiento de carnes frías.


Penne alla vodka

La receta es menos conocida por su nombre que por su color: un rosa anaranjado que sale de cruzar tomate con mantequilla y un poco de nata. La base se construye pochando chalota en mantequilla y friendo después el concentrado de tomate hasta que oscurece y se separa de la grasa, un paso breve que marca la diferencia entre una salsa plana y otra con fondo. Después entran el tomate en lata y el vodka, que se reduce casi del todo y deja atrás el calor y el equilibrio que dan nombre al plato. Un chorro final de vodka sin cocer, añadido junto a la nata, conserva ese punto aromático que la cocción se lleva. La pasta termina de hacerse dentro de la salsa, con un poco de agua de cocción, hasta que se adhiere a cada penne.


Patatas asadas con aros de cebolla

Una guarnición de horno que se monta por capas: rodajas de patata y aros de cebolla alternados en una fuente, bien cubiertos de grasa y asados a temperatura alta hasta que el conjunto queda dorado por fuera y meloso por dentro. El pan rallado de la superficie forma una costra fina que protege lo de debajo y aporta el crujido. Nació para aprovechar la grasa y los jugos de un asado de carne, y ese sigue siendo su mejor uso, aunque con mantequilla o aceite de oliva funciona igual de bien. Acompaña a cualquier carne al horno y, en días de poca ambición, se defiende sola con un huevo frito encima.


Patatas asadas con hierbas

Una guarnición de horno que se resuelve con tres ingredientes y casi ninguna intervención. Las patatas se parten por la mitad a lo largo y se colocan con el corte hacia abajo sobre una cama de hierbas frescas, en una bandeja donde la grasa ya está bien caliente. Al no moverlas en todo el asado, la cara cortada se sella contra el metal y se dora formando una costra fina y crujiente, mientras el interior absorbe el aroma del tomillo o del perejil que tiene justo debajo. Se asan con la piel puesta, que es donde está buena parte de su sabor. Salen de un horno corriente con el aspecto de las que sirven en un asador.


Vieiras en salsa rosa

Un entrante de fiesta de la cocina francesa clásica, fino y sorprendentemente sencillo. El color rosado no viene del tomate sino del pimiento rojo, que se escalda, se pela y se cuece en vino blanco dulce hasta que suelta todo su color; después se pasa por el chino y se liga con nata. La salsa, perfumada con pimienta rosa, envuelve unas vieiras cocidas al vapor apenas unos segundos. Ahí está la única dificultad del plato: la vieira pasa de tierna a gomosa en cuestión de medio minuto, de modo que conviene tener todo lo demás resuelto antes de acercarla al fuego. Se acompaña de unos hojaldritos calientes para rebañar.


Salmón especiado con yogur, garbanzos y espinacas

Un plato completo y vistoso que se resuelve en una sola tanda: el salmón se unta con un yogur especiado que lo mantiene jugoso mientras se hace, y se acompaña de garbanzos crujientes y espinacas, todo cocinado al mismo tiempo. La gracia está en que nada espera a nada: mientras los garbanzos se tuestan, el salmón se hace a su lado, y una cucharada del mismo yogur, aflojada con limón, sirve de salsa al final. Funciona igual de bien en la freidora de aire que en el fogón, y en ambos casos la comida está en la mesa en poco más de diez minutos.


Gröstl tirolés

Plato de sartén de los Alpes austríacos, nacido para aprovechar lo que sobraba del día anterior: patatas cocidas y restos de carne asada, salteados juntos en manteca hasta formar una costra dorada que es la razón de ser del plato. La cebolla, el comino en grano y la mejorana componen la tríada aromática de la cocina tirolesa, y un huevo frito de yema líquida corona el conjunto y lo liga al romperse sobre las patatas calientes. Se sirve directamente en la sartén, con ensalada verde o un poco de chucrut al lado. Comida de refugio de montaña: contundente, rápida y sin pretensiones.


Filete de cadera relleno

Un filete grueso de cadera, cortado como un bolsillo y relleno de paté antes de hacerse a la plancha. El paté se funde con el calor y aporta al interior una cremosidad sabrosa que contrasta con el exterior tostado del filete. Es un plato de aspecto elegante, perfecto para una cena especial, que se prepara en pocos minutos a partir de un buen filete grueso.