Recetas con cebolla
Sopa alemana de guisantes (erbsensuppe)
Una sopa sustanciosa con guisantes, verduras, hortalizas, tocino y salchicha que es tan reconfortante como es sabrosa.
Berenjenas rellenas de arroz
Es un plato para parejas o para un número par de comensales porque cada porción es media berenjena una vez rellena con arroz. Puedens ervirse con una salsa.
Salsa de queso al estilo mexicano
Se sirve con carne a la barbacoa aunque también queda muy bien como salsa para mojar triángulos de maíz.
Sopa de patata y leche
Es un puré de patata cocida con cebolla, aligerado con leche y bien condimentado. Esta sopa se serviría a la hora del almuerzo.
Pastel irlandés de carne y cerveza negra
Un plato que, además de calmar el apetito, ciertamente reconforta cuando hace frío. Se sirve con patatas y verduras, o con chirivías al horno.
Chile con carne al mole
A la salsa del chile con carne, se le añaden muchas de las especias que se usan en el mole y también cacao. Esta receta no lleva frijoles.
Huevos rancheros
Los huevos rancheros son huevos fritos que se sirven sobre tortillas de maíz, también fritas. Se suelen servir con alguna de las salsas de tomate mexicanas y algo de chile. Frecuentemente se añade frijoles refritos.
Sopa dorada de champiñones
Una crema de champiñones con leche y caldo que adquiere un color dorado al añadir pimentón o tomate.
Flan de judías verdes
Judías verdes cocidas en una crema de huevo y salsa blanca que se cuaja en el horno.
Pasta fresca con judías tiernas
Pasta e fagioli es un plato típico italiano que normalmente se hace con pasta y alubias secas. Esta receta utiliza pasta, fresca, y las mismas judías borlotti, pero tiernas, antes de secarlas. No hay necesidad de ponerlas a remojo.
Pasta con alubias
Pasta e fagioli es una receta clásica italiana que se suele servir en invierno como plato de cuchara. Eta receta es vegetariana.
Salsa de tomate para congelar
A casi todo el mundo le gusta la salsa de tomate o, al menos, los platos que llevan salsa de tomate. Se encuentra en muchos platos de la cocina italiana, como espagueti, lasaña o pizza, y de la cocina española, donde se usa para guisar verduras, pescado o carne.
No hace falta tener una abuela italiana o española para preparar una salsa de tomate magistral, con todo el sabor del Mediterráneo. Tampoco hay que rendirse porque los tomates no estén en temporada o el aceite de oliva sea caro. Esta receta usa poco aceite de oliva y tomate enlatado, se hace con ingredientes de la despensa y se puede congelar para que siempre tengamos salsa de tomate casera a mano.