Recetas con sal y pimienta

Lista de recetas que contienen sal y pimienta como ingrediente.

Bolitas de patata para sopas y guisos

Estas bolitas de patata son pequeñas albóndigas cocidas pensadas para flotar en un buen caldo, recuerdan a buñuelos hervidos. En lugar de freírse, se cuecen directamente en el líquido caliente, donde se hinchan ligeramente y absorben todo el sabor del caldo. El resultado es una guarnición tierna y sabrosa que convierte una sopa sencilla en un plato reconfortante y completo, con ese punto saciante que aporta la patata.

Acompañadas de unas setas y servidas en su propio caldo de verduras, se convierten en un primer plato humilde pero lleno de matices. 


Sopa de verduras en juliana

La sopa de verduras en juliana es un primer plato ligero, sabroso y reconfortante. Un buen caldo de verduras, o de ave, sirve de base para un ramillete de hortalizas cortadas finas —nabo, zanahoria, apio, cebolla y lechuga— que se rehogan primero con mantequilla y aceite, y luego se cuecen despacio hasta quedar tiernas. Rematada con unos picatostes crujientes, es una sopa perfecta para las noches frescas o para abrir una comida familiar. Además, resulta una forma estupenda de aprovechar la mejor verdura de temporada.


Cintas con salsa marinera

Las almejas, o berberechos, se cocinan en un sofrito de ajo y tomate en aceite de oliva, aromatizado con un poco de vino blanco y perfumado con perejil fresco. El resultado es un plato ligero y aromático, que traslada la brisa del mar a la mesa en apenas media hora.


Filete de ternera empanado al estilo vienés

El Wiener Schnitzel es uno de los platos más emblemáticos de la cocina austriaca: un fino filete de ternera empanado y frito hasta lograr una costra dorada, ligera y crujiente. Su encanto está en el contraste entre ese rebozado aireado, casi hojaldrado, y la carne tierna y jugosa del interior. Es un plato principal contundente pero elegante, que se sirve tradicionalmente con un gajo de limón y un acompañamiento sencillo, como una ensalada fresca o una ensalada de patata.

Aunque parece un plato sencillo, la clave de un buen filete empanado al estilo vienés está en los detalles: carne bien fina, un empanado ligero y una fritura en grasa abundante y caliente que haga que el rebozado se hinche y se despegue ligeramente de la carne.


Canelones de verduras con bechamel al tomate

Los canelones de verduras con bechamel al tomate son un plato reconfortante que queda bien en cualquier mesa. Los canelones se rellenan con un guiso suave de hortalizas y se cubren con una bechamel ligada con tomate frito, dándole un color rosado, que aporta una cremosidad delicada y un punto ligeramente dulce. Funcionan de maravilla como primer plato.

Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Es una forma estupenda de aprovechar la verdura de temporada y de transformar ingredientes sencillos en un plato lucido y sabroso. El vibrante relleno y la bechamel rosada, gratinados con queso, salen del horno dorados y burbujeantes, listos para conquistar a mayores y pequeños.


Salchicha alemana al curry (currywurst)

La salchicha al curry, o currywurst, es uno de los bocados más populares de la cocina callejera alemana. Se trata de una salchicha tipo bratwurst, dorada, bañada en una salsa de kétchup especiada con curry y espolvoreada con más curry por encima. Frecuentemente se  corta en rodajas.  

Es un plato sencillo, contundente y muy sabroso, ideal como comida informal, tentempié generoso o cena rápida entre semana. Su gracia está en el contraste de la jugosa salchicha frente al punto dulce, ácido y especiado de la salsa. 


Sardinas a la vinagreta

Las sardinas a la vinagreta son un plato de mercado humilde y muy resultón, ideal para aprovechar el mejor pescado azul de temporada. Las sardinas se doran en la sartén con ajo y guindilla, y se rematan con una vinagreta fresca que corta la grasa del pescado y realza todo su sabor. Es un plato perfecto como entrante o como segundo ligero. Mejor acompañado de unos tomatitos que aportan color y frescura.


Pasta con sardinas (pasta con le sarde)

Pocas recetas resumen Sicilia tan bien como esta: las pasas y los piñones que dejaron los árabes, el azafrán de las rutas comerciales, las sardinas del Mediterráneo y el hinojo silvestre que crece en cualquier cuneta de la isla. Es dulce, salada, marina y perfumada a la vez, un retrato comestible del cruce de culturas que Sicilia ha sido siempre. La versión de domingo, la auténtica, se cocina con calma y termina gratinada en el horno; merece la pena al menos una vez para entender de qué hablamos.


Merluza imperial

Se trata de una elaboración fría, lucida y festiva, pensada para ocasiones especiales: merluza cocida, una corona de verduras de colores y una mayonesa casera que lo une todo. Su mayor encanto es también su mayor reto: la presentación. Los montoncitos de zanahoria, remolacha, guisantes y patata, alternando tonos, convierten la fuente en un pequeño cuadro comestible. 


Carpaccio de fresas con queso fresco

Este carpaccio de fresas con queso fresco demuestra que no hace falta complicarse en los fogones para lograr un plato sofisticado. Aúna la técnica italiana del corte fino con el carácter del queso y el color vibrante de las fresas.


Tacos de queso

Los tacos son, por excelencia, uno de los platos más versátiles y apreciados a nivel mundial. Tradicionalmente asociados a la gastronomía mexicana, su formato nos ofrece un lienzo en blanco perfecto para explorar sabores nuevos y aplicar técnicas de diversas partes del globo.


Aleta de ternera rellena en cazuela

La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria. Hará falta hilo de bramante para atar la carne.