Salsas
Para condimentar y hacer otros platos más jugosos.
Salsa al vino para pescado
No siempre hay tiempo para preparar una salsa al vino blanco al estilo de la alta cocina, así que podemos utilizar una salsa más simple.
Salsa chantilly de manzana
Una compota de manzana se convierte en una salsa suave y ligera al añadirle nata montada. Además, podemos sentirnos algo menos culpables ya que esta salsa dulce lleva fruta.
Salsa de cerezas confitadas
Se trata de un almíbar con mermelada, cerezas glaseadas y un poco de alcohol para darle gracia.
Salsa de coco
Esta es una salsa espesa, que se puede untar, y es parecida a una mantequilla dulce aunque esté aligerada con yemas de huevo y claras montadas a punto de nieve.
Salsa de miel a la canela
Esta salsa se puede servir templada con un bizcocho, o fría con un helado.
Crema de limón (lemon curd)
La crema de limón no sólo se usa como salsa para acompañar a un postre. Es muy popular como relleno de tartas.
Salsa dulce básica (y variaciones)
Una receta básica que puede dar lugar a una enorme cantidad de salsas dulces para servir con helados o postres.
Coulis de frambuesa
Se trata de un puré de frambuesas que se pasa por el chino, o un colador de malla muy fina, para eliminar cualquier resto sólido. Se puede preparar tanto con fruta fresca como con fruta congelada.
Salsa de chocolate
La salsa de chocolate más fácil se hace derritiendo chocolate con un alto porcentaje de cacao y nata líquida, añadiendo un poco de azúcar; y se puede terminar con mantequilla si se desea. Pero también se puede hacer una salsa de chocolate con leche o agua.
Salsa butterscotch
Es muy parecida a la salsa de toffee pero se hace con una mezcla de jarabe dorado y azúcar moreno en lugar de utilizar sólo azúcar. Se usa de la misma forma que la salsa de toffee.