salsa

Las salsas dan variedad a las comidas y, además de complementar el plato, añaden valor nutritivo y ayudan a estirar loa infredients. Una buena salsa puede convertir un plato simple en un gran manjar. Con razón las salsas son la mejor arma de un buen cocinero.

Una salsa fría que va bien con hamburguesas, perritos calientes y todo tipo de salchichas.

Las bayas de berberis son comestibles y se usan tradicionalmente para hacer mermeladas. También se pueden usar para hacer salsas.

Se han creado muchas salsas específicamente para servir con el pescado al vapor, a la parrilla, al horno, hervido o frito.

La salsa Harvey se emplea fecuentemente como ingrediente para otras salsas. Se puede comprar embotellada, pero es muy fácil de hacer en casa

Una salsa para mojar trozos de pan pita tostados, pero también se lleva bien con triángulos de tortilla y patatas fritas.

El chutney de manzana no solo es un gran ingrediente para tener en la despensa, sino que también es un magnífico regalo comestible.

Una receta sencilla, ideal para tener algo de comer en la mesa aquellos días que se tiene prisa y no apetece calentar una comida congelada.

Las cerezas que están demasiado maduras para comerlas frescas se pueden convertir en zumo. Y con ese zumo se puede hacer un buen kétchup.