salsa

Las salsas dan variedad a las comidas y, además de complementar el plato, añaden valor nutritivo y ayudan a estirar loa infredients. Una buena salsa puede convertir un plato simple en un gran manjar. Con razón las salsas son la mejor arma de un buen cocinero.

Finos filetes de hígado fritos con una rica salsa de cebolla y vino. Un plato sencillo, lleno de sabor y muy nutritivo.

Cardo hervido hasta quedar tierno acompañado de una sabrosa salsa blanca con piñones, almendras o nueces.

Los filetes de pescado se cocinan rápido y son exquisitos si se sirve con salsas sabrosas, como esta salsa de vino blanco y limón.

Un aliño, o adobo, con aceite de oliva, limón, perejil, alcaparras y pimienta verde. Var bien con pescado, verduras o carne.

Una salsa de otoño, ideal para acompañar a platos de carne asada. Va particularmente bien con jabalí o venado.

El matambre son albóndigas de pan en una salsa de tomate y cebolleta condimentada con pimentón.

La poutine son patatas fritas cubiertas con queso en grano y salsa oscura que pueden servirse como refrigerio abundante o acompañamiento.